En la actualidad, existe una gran preocupación social generada por el incremento de la violencia que ejercen los hijos adolescentes hacia sus padres, un comportamiento considerado como inaceptable y abusivo. Este tipo de violencia se define como “cualquier acto cometido por un hijo/hija que tiene la intención de causar daño o perjuicio físico, psicológico, emocional o financiero y, en muchos casos, su finalidad es la de lograr poder y control sobre los padres” (Terceño,2017). Hay tres tipos de violencia filioparental -VFP-:1) la violencia física -empujar, golpear, abofetear, romper objetos-; 2) la violencia  psicológica, - insultos, gritos, intimidaciones..-; y, 3) la violencia económica o financiera..- robar a los padres, vender sus objetos de valor personales, etc..- (Terceño, 2017).

Somos numerosos los investigadores que en los últimos años nos hemos interesado en analizar esta problemática y en elaborar propuestas para erradicarla, o bien, para mitigar el dolor en las familias. Para ello, nos hemos centrado en estudiar las características de las familias en las que se genera este tipo de violencia, subrayando aspectos muy significativos como el funcionamiento familiar, la comunicación y los estilos de socialización, fundamentalmente estos últimos y a los que me voy a referir en las siguientes líneas.

Se define la socialización parental como un proceso de aprendizaje no formalizado y en gran parte no consciente, en el que a través de un entramado y complejo proceso de interacciones, el niño y el adolescente asimilan conocimientos, actitudes, valores, costumbres, necesidades, sentimientos y demás patrones culturales que caracterizarán para toda la vida su estilo de adaptación al ambiente (Cava y Musitu, 2007).

En una investigación reciente con 2395 adolescentes de ambos sexos, hemos utilizado la tipología de estilos de socialización parental de Musitu y García (2001), la cual está conformada por dos dimensiones:1) la implicación/aceptación, que hace referencia al grado en el que los padres se implican de manera afectiva en la socialización de los hijos y, 2)  la severidad/imposición, que alude al grado en el que los padres actúan de manera estricta e impositiva con los hijos. A partir de estos dos ejes se tipifican los cuatro estilos de socialización: el estilo autoritario (baja aceptación/alta imposición), el estilo autorizativo (alta aceptación/alta imposición; el estilo indulgente (alta aceptación/ baja imposición), y el estilo negligente (baja aceptación/baja imposición). Es importante subrayar que hay una innfluencia cultural en la utilización de los estilos parentales; así, en Estados Unidos y gran parte de los paises orientales predominan el estlo autorizativo seguido del indulgente, mientras que en Europa y América latina sucede lo contrario.

Hemos constatado que el conflicto en la familia es mayor con el estilo autoritario seguido del negligente y, menor, con el estilo indulgente seguido del autorizativo que son, por este orden, los estilos más funcionales. Además, son los chicos los que más conflicto perciben con el estilo de socialización autoritario.(Fig.1)

 

Fig. 1. Estilos de socialización y conflicto familiar en función del genero

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También hemos observado que el estilo autoritario – Baja implicación/Alta Imposición-, es decir, mucha imposición y poco afecto,  es el que más se relaciona con la violencia verbal contra ambos progenitores (también se reproduce el mismo esquema para la violencia física).

 

Fig. 2. Estilos de socialización y violencia verbal contra la madre en función del género

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Fig.3. Estilos de socialización y violencia verbal contra el padre en función del género

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En las gráficas dos y tres se aprecia que los resultados son similares para padres y para madres y para chicos y para chicas. De nuevo, el estilo indulgente, baja imposición y mucho afecto, es el más funcional para los dos géneros, es decir, es donde menos se expresa la VFP. También observamos que estos adolescentes que maltratan a sus padres tienen más baja autoestima, empatía, satisfacción con la vida y una mayor ideación suicida, estrés percibido, malestar psicológico, sintomatología depresiva y una mayor dificultad para identificar y expresar emociones que los adolescentes que no agreden a sus padres (Terceño, 2017).

 

Referencias

Cava, M.J. y Musitu. G. (2007). La familia y la Educación. Barcelona: Octaedro.

Musitu, G. y García, F. (2001). Escala de socialización parental en la adolescencia. Madrid: Tea.

Musitu, G. y García, J. F. (2004). Consecuencias de la socialización familiar en la cultura española. Psicothema16(2), 288-293.

Terceño C. (2017). Estilos de socialización parental y violencia filioparental en la adolescencia. Tesis Doctoral. Dir: G. Musitu; G. Del Moral, G. Suarez, C. UPO: Sevilla.   https://www.uv.es/lisis/otras-publica/t-candelaria.pdf

 

Webs recomendadas

Aumenta la violencia filioparental:

https://www.eitb.eus/es/television/programas/sietedias/videos/videos/detalle/5376414/video-aumenta-violencia-filioparental-2017/

La violencia filioparental de cerca:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-punto-con-la-2/apuntola2-violencia/3482964/

 

Autor

Gonzalo Musitu Ochoa

Profesor colaborador del Máster Universitario en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta en la Escuela