Tal y como lo hicieron el 3G y el 4G, la llegada de la nueva generación de conectividad está rodeada de especulaciones. Según se ha comprobado ya el velocidad 5G será tal que dejará muy atrás a estas. Las exigencias de la alta definición y el IoT marcan la pauta, y la quinta generación acepta el reto. Veamos algunos aspectos clave de esta nueva tecnología.

 

La velocidad 5G está pensada para conectarlo todo

El 3G permitió a los usuarios comunicarse en tiempo real de forma efectiva. Las videollamadas y los mensajes instantáneos comenzaron su avance gracias a ella. Cuando apareció el 4G, esto se hizo aún más rápido. Pero también mejoraron las opciones de ocio en red, como los vídeos en streaming o el acceso a videojuegos con mayor potencia gráfica. Los paquetes de datos se van haciendo más pesados a medida que la resolución mejora. Y el LTE se ha impuesto como la base de todo ello.

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A partir de esta tecnología llega ahora la siguiente generación. Si el objetivo principal de las redes inalámbricas anteriores eran comunicar a las personas, la velocidad 5G está claramente orientada más allá. Se busca una ultraconexión, donde todo lo que nos rodea se puede comunicar entre sí. Desde vehículos que pueden señalar en tiempo real su posición exacta con un margen de error mínimo, hasta brazos robotizados que obedecen las órdenes de un cirujano al otro lado del mundo para operar a un paciente. Con una precisión milimétrica y en milésimas de segundo.

 

¿Es realmente tan rápida?

Comparada con la red 4G, la velocidad 5G multiplica por 10 la capacidad de esta. Esto para empezar, ya que algunas pruebas apuntan a velocidades inimaginables. Hay quien habla de poder llegar a cotas 200 veces superiores al estándar LTE. Y todo bajando también la velocidad de carga.

Es decir, que todo apunta a que la llegada del 5G podrá llegar a tener usos más allá de los imaginables. Algunos de los cuales las redes inalámbricas no esperaban llegar. Campos como la robótica tendrán un impulso, tanto en la posibilidad de enviar información recibida por los equipos como de ejecutar órdenes y cambiar configuraciones en décimas de segundo.

 

Cuándo veremos el 5 funcionando

Las pruebas de uso y velocidad 5G están muy avanzadas. Aunque el 2020 es el umbral fijado para comenzar a notar sus efectos, tanto España como otros países están comenzando a poner en marcha proyectos piloto. Se están realizando trámites para el uso de las bandas de frecuencia en Talavera y Segovia, las primeras ciudades en las que se pondrá en marcha la tecnología. En 2019 comenzarán los trámites burocráticos para que por fin en 020 se empiece a desplegar la red de quinta generación.

A partir de esa fecha es previsible experimentar una explosión de los dispositivos conectados. Y posiblemente ya se empiece a oír hablar del 6G, tal y como ocurrió cuando el 4G comenzó a dar sus primeros pasos. Aunque aún es muy pronto para aventurarse en este camino.

 

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Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia