Llevas tiempo trabajando en tu empresa y eres un buen profesional, así que, antes o después, llega un momento en el que sabes que te mereces un aumento de sueldo. Pero, para mejorar el salario, por muy merecido que sea, se requiere una cierta estrategia para elegir cuándo y cómo pedirlo. De ello dependen, directamente, las posibilidades que tengas para poder lograrlo.

Para que tus opciones de mejorar el salario aumenten es necesario tener argumentos sólidos y, sobre todo, estar preparado para defenderlos bien. Piensa que, valores como llegar  temprano o cumplir las tareas esenciales no son un extra, es lo mínimo que la empresa espera de ti.

La remuneración que recibes por tu trabajo es muy importante, tanto que la mayoría de los motivos para cambiar de empresa tienen su origen en un sueldo insuficiente. Tu tiempo y tu esfuerzo se merecen una recompensa justa y proporcionada.

 

 

Tres pasos para mejorar el salario.

Primero: elegir el momento.

Piensa que, el momento más recomendable no va a depender tanto de ti como de las circunstancias de la empresa. Un buen momento suele ser a principios de año o después del verano, porque representa un cambio de temporada; o mejor aún, cuando la empresa empieza a planificar los presupuestos anuales y las asignaciones para cada departamento.

Un punto clave es tratar de informarse de las condiciones económicas en las que se encuentra la empresa y sus previsiones. Con malos resultados o dificultades en el negocio la tarea se complica muchísimo y estará mal visto que solicites mejorar el salario en esas circunstancias.

Segundo: a quién pedírselo.

Esto es importante. La primera persona que debe saberlo es tu jefe o encargado inmediato. Si la decisión ya depende de él, la negociación está clara. Si depende de alguien de ”más arriba”, tu jefe es que el que mejor puede defenderte, porque conoce tu trabajo. En general, saltarse las jerarquías suele conducir al rechazo, y tu imagen frente a tu superior quedará tocada.

Tercero: cómo pedirlo.

Entras en la fase clave de la negociación para mejorar el salario. Es el momento de demostrar con evidencias y argumentos que te lo mereces. Insistimos, en que no suele dar resultado demostrar que cumples con tus obligaciones, que eres puntual, que entregas los trabajos a tiempo o que tienes una buena relación con tus compañeros. Para la empresa eso forma parte de tus responsabilidades y será difícil convencerla por ese camino.

Las estrategias en este tercer punto pueden ser:

  • Pregúntate, ¿por qué deben invertir más en ti? Analiza cómo haces tu trabajo, qué le aportas a la compañía, cómo solucionas los problemas. Tu jefe debe verte como alguien de confianza, que resuelve las situaciones de forma ágil y se adapta a las situaciones complicadas. Las habilidades y competencias que tengas o que hayas desarrollado son tu mejor aval.
  • Si has detectado algo que se puede mejorar, adelante. Propón alguna idea o procedimiento que permita claramente reducir costes o mejorar los beneficios. La fórmula mágica sería: pido pero a cambio ofrezco mejores resultados.
  • Busca los mejores argumentos. Necesitas destacar puntos como: las responsabilidades que tienes o cómo aumentaron con el paso del tiempo, y las medidas que has ido implementando en tus funciones para mejorar los resultados de tu trabajo (más calidad, menos coste o en menos tiempo).
  • Sé directo y claro. Prepárate para saber lo que vas a decir y cómo. Incluso anticipa las posibles respuestas o excusas que te puedan poner. Para todo debes tener una respuesta rápida y bien expuesta. Que no te hagan dudar, ¿cómo vas a defender algo en lo que tienes dudas?

Aunque se rechace la primera petición, debes insistir y prepararte mejor para la próxima vez. Si te rechazan varias veces, sin motivos económicos, piensa si es por ti o por algún problema concreto que desconoces. En todo caso, puede que haya llegado el momento de cambiar de aires.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia