Adrián, no empieces a fumar, no te vayas por la escalera mecánica, si entras es difícil volver atrás. Te lo digo yo que he estado 25 años enganchada”. Esto le dijo Arantza a su hijo de 16 años, que ya necesita fumar antes de entrar a clase de 4º de la ESO.

El 31 de mayo de cada año, la OMS celebra el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos asociados al tabaquismo. El lema de 2018 es «Tabaco y cardiopatías». Con tal motivo, el Grupo de Abordaje al Tabaquismo de la SoMaMFyC, con la ayuda de la Vocalía de Residentes de medicina familiar y comunitaria, han elaborado un “Decálogo para profesionales sanitarios”, con el cual llamar la atención sobre la relación entre tabaco y enfermedad cardíaca y aconsejar a personas como Arantza y su hijo Adrián para dejar de fumar o no reiniciarse en el consumo. Este Decálogo, que me facilita uno de sus autores, Eduardo Olano, compañero del Grupo ÉVICT, de manera resumida plantea:

  1. El papel del tabaquismo como factor de riesgo cardiovascular (FRCV) es crucial, y su abordaje y tratamiento debería ser una prioridad.
  2. El consumo de tabaco aumenta el riesgo de sufrir enfermedad coronaria, cerebrovascular, arterial periférica y aneurisma de aorta.
  3. La medida que habitualmente tiene mayor impacto en el riesgo cardiovascular (RCV) de un paciente fumador es el abandono del tabaquismo.
  4. El tratamiento de la dependencia a la nicotina es considerado un “patrón de oro” en cuanto a efectividad y eficiencia debido a la gran cantidad y calidad de las evidencias que lo apoyan.
  5. Si el paciente es fumador, e independientemente de otra circunstancia, habitualmente el tabaquismo va a ser el FRCV que aporte más riesgo absoluto.
  6. Fumar menos no sirve (casi) de nada a nivel cardiovascular. Mantenerse fumando menos no modifica el RCV. Fumar poco, e incluso la exposición pasiva al humo de tabaco, aumenta mucho el RCV.
  7. Siempre es beneficioso dejar de fumar en términos de supervivencia, aunque cuanto antes se deje, más beneficios se obtienen. Cuando se deja de fumar antes de los 35 años la supervivencia es similar a la de los no fumadores. Después de esa edad, la supervivencia no se equipara a la de aquellos que nunca han fumado, pero es mejor que la de los que continúan haciéndolo.
  8. Las mujeres son especialmente susceptibles a los efectos del tabaco sobre la ECV.
  9. El aumento de peso que puede producirse al dejar de fumar no repercute en la disminución del riesgo de ECV.
  10. Dejar de fumar después de un infarto disminuye el riesgo de mortalidad en mayor proporción que las estatinas, la antiagregación, y los betabloqueantes.

Arantza es una persona adulta. Su madurez y experiencia le llevan a escuchar y considerar estos consejos, consciente de que los beneficios de dejar de fumar van más allá de los expuestos en relación a las cardiopatías. Además, hablar de salud y supervivencia cuando se es madre (o padre) tiene unas implicaciones que van más allá de la salud. Por eso sigue motivada a continuar con su proceso de cesación del consumo de tabaco. Y aprovecha con cada visita a Joseba Zabala, su médico, a llevar a su hijo Adrián para ver si “algo le cala”. Ahí Joseba le echa una mano y no desaprovecha la oportunidad de explorar el consumo de Adrián y cuestionar muchos de los mitos e influencias que lo sustentan. Sin embargo, Joseba asume que con Adrián el abordaje es distinto que con Arantza. Necesariamente.

Adrián es uno de los 184.600 nuevos jóvenes fumadores que el Plan Nacional de Drogas detectó a través de la encuesta ESTUDES 2016 de drogas en Enseñanza Secundaria, que se han iniciado al tabaco.  50.000 más que hace dos años. Pero Adrián dice que no fuma tabaco, que lo suyo son los porros. Aún no se ha dado cuenta. La nicotina ya habita y se acomoda en su sistema límbico: su adicción al tabaco.

¿Cómo es posible que pueda repuntar el consumo joven de tabaco 8 años después del gran logro de la Ley del Tabaco?

Como bien plantea Adelaida Lozano, Vicepresidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y miembro del Grupo ÉVICT, hoy día hay que hacer frente a los nuevos retos en tabaquismo que vienen de la mano de las novedosas formas de consumir tabaco, entre los que destacan los cigarrillos electrónicos, las cachimbas y el tabaco sin combustión, además del tabaco que se consume junto a otras drogas, como es el caso del cánnabis. 

Diversos autores en la literatura científica han puesto de manifiesto que se está observando una puerta de entrada inversa al tabaco desde el consumo de cánnabis, o que éste inicio se produce conjuntamente a expensas de una falsa creencia de que el cánnabis es una sustancia natural e inocua. Algunos estudios establecen que uno de cada dos chavales fumadores llega al tabaco a través del cánnabis y siempre a edad muy temprana. Esto lo sabe la industria del tabaco que estratégicamente no escatima esfuerzos para aprovechar esta puerta trasera. ¿Cómo? Aún están por desvelar algunos de los vínculos, pero sin duda el económico es evidente si se considera que en España el 86.5% de los consumidores de cánnabis lo son a su vez de tabaco, ya que en Europa el consumo mayoritario de cánnabis es combinado con tabaco a través de “los porros”.

Favorecida por potentes campañas de apoyo al cánnabis, se está poniendo en riesgo los éxitos cosechados en prevención del tabaquismo, especialmente en población juvenil. Esta baja percepción de riesgo de los adolescentes se sustenta en mitos y falsas creencias alimentadas a y ampliamente difundidas a través de fake news publicadas en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), especialmente haciendo uso de las redes sociales, pero también de novedosas y atractivas estrategias de captación promotoras del consumo y el autocultivo. Profesionales del ámbito de la prevención, como Manuel Isorna, han señalado cómo desde la aparente inocuidad e inocencia de un juego online, denominado Hempire, se promociona el autocultivo, tráfico y compra de cánnabis, introduciendo como elementos del juego la potencia, aroma, información sobre crecimiento y… unas supuestas propiedades medicinales. Asimismo, en su página web, se vende merchandising que bien puede potenciar la visión normalizada del cánnabis entre los adolescentes, y ofrece acceso a un blog donde se cuelgan noticias convenientemente orientadas a sus intereses e, igualmente, acceso a una “comunidad” desde la que se pueda generar un sentimiento de grupo, pero especialmente vulnerable a la manipulación desde las fake news.

Del mismo modo, la publicidad del tabaco continúa pese a la prohibición en cualquier soporte establecida taxativamente por la Ley de Tabaco. Actualmente, se está ocultando impunemente publicidad en las cajetillas de tabaco, ofreciendo premios atractivos como viajes, cámaras reflex, zapatillas Converse, tarjetas Visa de 200 €, móviles, incluso entradas al cine con palomitas y refrescos incluidos. A este respecto, la iniciativa ciudadana XQNS ha denunciado en dos ocasiones en los últimos años y ante tres ministerios, esta "publicidad-trampa" que consiste en ocultar códigos QR, boletos para sorteos y demás anzuelos promocionales en los paquetes de tabaco. 

Aprovechando que el Día Mundial Sin Tabaco de este año se centra en la patología cardiovascular, con el lema " El tabaco rompe corazones" (http://www.who.int/campaigns/no-tobacco-day/2018/event/es/), la pregunta es qué efecto tendrá esta campaña en los adolescentes, siendo como es el grupo de mayor vulnerabilidad a ser manipulados por la industria del tabaco-cánnabis y a desarrollar una fuerte adicción desde edades tempranas convirtiéndolos en consumidores de largo recorrido.

Las medidas de control y prevención deben abordar de manera coordinada e integral el consumo de ambas sustancias, tabaco y cánnabis, y evitar que, como decía Arantza a su hijo Adrián “caigas en la escalera mecánica de la adicción”.

Un Día Mundial Sin Tabaco… y sin otros enredos que no entran en el calendario.

Autor

Víctor José Villanueva Blasco

Director del Máster Universitario en Prevención en Drogodependencias y Otras Conductas Adictivas. Miembro Grupo ÉVICT.

Con la colaboración de Grupo ÉVICT