El mundo tecnológico es sumamente complejo. Al igual que los términos que se emplean para identificar determinados conceptos. A menudo escuchamos frases y nombres que salvo que estemos muy familiarizados con la industria pueden llevar a confusión. En este caso queremos abordar uno de los más usados a nivel empresarial e incluso personal. Hablemos acerca del software de virtualización.

 

Qué abarca el concepto de virtualización

Cuando se habla de virtaualización, como norma general nos referimos a crear dentro de un equipo varias particiones. Estas reciben el nombre de máquinas, y se comportan en cierto sentido como equipos independientes. De modo que si una de estas máquinas falla, el resto de particiones no se verán afectadas.

La virtualización permite ejecutar distintos sistemas operativos. También se puede usar para utilizar aplicaciones nativas en equipos incompatibles. ¿Cómo? Gracias al software de virtualización.

 

Cómo trabaja un software de virtualización

El software de virtualización actúa como un intermediario entre el equipo y el sistema operativo. Para ello se convierte en una capa que favorece el entendimiento entre el hardware y el medio que requieren las aplicaciones para funcionar. También se encarga de usar los recursos disponibles, como la memoria o los dispositivos de salida y entrada.

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La importancia que está adquiriendo este software es evidente. De hecho grandes compañías como IBM o Microsoft tienen sus propias soluciones. La lista es tan amplia que casi es interminable.

 

Qué aporta utilizar este software

Virtualizar un equipo ayuda a mejorar la cantidad de servicios que se pueden ofrecer. Sobre todo en campos como el desarrollo de aplicaciones y la gestión.

  • Ahorro económico

En el caso de tener diferentes equipos entre los que comunicarse, a menudo es necesario adaptarse al sistema de cada uno. El software de virtualización permite invertir menos dinero en ordenadores, servidores, etc. Al poder ejecutar cualquier cosa en un mismo equipo, el ahorro es considerable.

  • Reducción de consumo de energía

Más equipos encendidos supone un mayor consumo energético. Además del evidente gasto, significa que se usan más recursos, a menudo de un modo poco eficiente. Virtualizar permite reducir el número de dispositivos, así como de equipos necesarios para optimizarlos. Por ejemplo, cuando un servidor requiere un sistema de refrigeración.

  • Menos inversión de tiempo

Al contar con menos equipos, las tareas de mantenimiento se reducen. Al igual que el tiempo que debe invertirse en ellas. También se puede aprovechar mejor el tiempo cuando hay que hacer copias de seguridad, compartir documentos o abrir los que han enviado otros. Y es mucho más rápido virtualizar un sistema operativo que configurar un equipo nuevo.

 

Aspectos a tener en cuenta

El software de virtualización es por tanto una especie de caja de herramientas digital. Gracias a este se pueden ejecutar programas para diferentes equipos desde uno solo. Lo cual es muy práctico a la hora de hacer pruebas.

Aunque también es importante tener en cuenta que no se trata de una varita mágica. Si hay muchos programas abiertos o se necesitan muchos recursos, la potencia y el rendimiento del equipo se verán afectados. Aunque en la mayoría de los casos los beneficios superan con mucho a los aspectos menos favorables.

Es por esto que la virtualización no deja de aumentar en popularidad.

 

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Author

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia