• El ganador del último Premio Planeta impartió una masterclass organizada por la Universidad Internacional de Valencia que fue seguida por más de 400 personas interesadas en la lectura y la escritura.
  • Sobre “Yo, Julia”: “para escribir una novela necesito primero enamorarme de una persona

6 de marzo de 2019- . El pasado 5 de marzo a las 19:30 horas, la Universidad Internacional de Valencia (VIU), acogió en el Centro del Carmen, una masterclass dentro de su área de Artes y Humanidades. Esta nueva jornada, bajo el título “Así escribí Yo, Julia, Investigación y creación”, estuvo impartida por Santiago Posteguillo y moderada por Ana Gavín, Directora de Relaciones Editoriales del Grupo Planeta. La jornada la pudieron seguir presencialmente más de 260 personas y 200 más lo hicieron por streaming.

Como maestro en el género de la novela histórica, el autor e investigador Santiago Posteguillo compartió con el público los secretos de su “cocina literaria”: el complejo proceso de documentación y de (re)creación que precede al éxito de sus títulos ambientados en la antigua Roma.

Posteguillo comenzó su ponencia con la pregunta de si se puede enseñar o aprender a escribir una novela. El escritor se congratuló de la existencia de formación en materia de escritura, concretamente del curso de Experto en Escritura, Estilo y Creatividad o el Máster de Creación Literaria de la Universidad Internacional de Valencia en colaboración con El Grupo Planeta, donde se pueden formar los futuros escritores, de la misma manera que el que quiere aprender a pintar se matricula en la escuela de bellas artes o el músico lo hace en el conservatorio.

A lo largo de su masterclass, el experto explicó algunas de sus técnicas literarias y el proceso de construcción de sus novelas; el autor valenciano manifestó que “para escribir una novela necesito primero enamorarme de una persona. Cuando te vas a encerrar a escribir durante tres años tienes que encontrar un personaje que te apasione y que admires por algo. Eso me pasó con la figura de Julia Domna”, protagonista de la novela ganadora del Premio Planeta 2018.

Asimismo, el autor también explicó qué proceso sigue a la hora de documentarse o a la hora de estructurar sus novelas. “Es relevante tener en cuenta la relación entre literatura y cine a partir de la segunda mitad del siglo XX, yo procuro hacer una narrativa muy cinematográfica, utilizo también la técnica de Tolstoi de cruzar historias. Cojo 10 o 15 puntos de referencia de una batalla y escribo desde cada uno de esos puntos de vista la escena y así voy construyendo la novela”, concluyó. Otra de las técnicas que utiliza el autor a la hora de escribir novela histórica es viajar a los lugares donde tiene lugar la acción “para obtener información y ponerse en situación”.

El escritor dedicó parte de la jornada a explicar el por qué de la elección de su personaje y aprovechó para recordar a las grandes mujeres olvidadas por los historiadores y escritores, “si hay algo que hemos hecho mal en los últimos 2.500 años es que la historia que hemos contado ha sido la historia de hombres contada por hombres. En la Odisea hay una escena en la que Penélope, mujer de Ulises, va a hablar ante la asamblea en Ítaca y es su propio hijo la que la detiene y le dice que se calle porque hablar en púbico es cosa de hombres” indicó.

El personaje de Julia puede representar un ejemplo para mujeres y hombres que en siglos posteriores creemos y defendemos la igualdad de géneros. Por primera vez en la historia no fue un hombre el que movió la historia de Roma.  Desde el 192 al 197, fue Julia Domna, mujer del emperador Séptimo Severo la que dirigió realmente el Imperio Romano gracias a su inteligencia, audacia y valentía”. Además, el autor destacó que “a la hora de hablar de mujeres olvidadas en la historia lo que propongo no es reescribir la historia, sino que abramos la cámara en gran angular y veamos a la otra mitad de la humanidad y esto es lo que pasa con Julia”.

Para concluir, Santiago Posteguillo quiso lanzar un consejo a los escritores noveles a quienes recordó que la lectura es la base sobre la que se forja un escritor.