El 15 de septiembre de 2008 se produjo la caída del quinto banco de inversión del mundo hasta este momento: Lehman Brothers. Los economistas creemos que es uno de los puntos de referencia para hablar del origen de la actual crisis financiero económica.
Una de las consecuencias que se produjo en España fue el incremento de la prima de riesgo, entendida esta como el diferencial entre el bono alemán a 10 años y la deuda pública española a 10 años. La prima de riesgo refleja el diferencial que hay que pagar con respecto a Alemania por la propia estructura interna de la economía española y sus problemas estructurales que se vienen arrastrando de la década de los años 90, como por ejemplo el boom inmobiliario o el descontrol de las cajas de ahorro. A mayor prima de riesgo, mayor son los intereses que hay que pagar por la deuda pública emitida, presionando al aumento de la deuda acumulada, rondando actualmente el 97% del PIB español, situándose en más de 1.012.000 millones.

Información tomada de: http://www.datosmacro.com/prima-riesgo/espana

 

Uno de las condiciones necesarias para salir de la crisis es que la deuda pública sea sostenible para las arcas del estado y, para ello, es necesario un descenso del pago de intereses de la deuda, es decir, una disminución de la prima de riesgo.

Se puede observar como desde los máximos de julio del 2012, la prima de riesgo está disminuyendo hasta niveles del 2010, con 120 puntos básicos de diferencial actual. Es necesario consolidar dichos niveles con políticas de déficit público óptimamente gestionadas pero aún nos falta mucho para llegar a los diferenciales de pre-crisis. Ese es el buen camino para abandonar la senda explosiva de una deuda insostenible.