Existe cada vez más controversia respecto al funcionamiento y los resultados que genera el sistema judicial formal. En mayor medida estas críticas tienen que ver con la justicia penal. Tal controversia deviene del papel que asumen las partes o dicho de otro modo, de la falta de protagonismo que se le da, tanto al agresor como a la víctima en la resolución del conflicto y, de la escasa o nula implicación ofrecida a la comunidad en que el mismo se produce.

Frente a este sistema o en lugares donde no existe un sistema formal, han aparecido otro tipo de iniciativas las cuales ofrecen a las partes y a la comunidad una participación principal en la resolución del conflicto. Precisamente este protagonismo de todos los implicados, es lo que promulgan los llamados programas de justicia restaurativa. Estos programas reivindican la presencia activa de las partes en la resolución del conflicto, y su implicación en el alivio de sus consecuencias negativas.

Los programas de justicia restaurativa, promueven la inclusión y la construcción de prácticas comunitarias que, a su vez, dan cauce al desarrollo pacífico de los conflictos. Para ello, los procedimientos requieren de unos supuestos específicos tales como: la voluntad de las partes en la participación; que el agresor entienda que su comportamiento no es aceptable, y que este causó daño tanto en la víctima como en la comunidad; que la víctima pueda expresar sus sentimientos y participar en la elección de la forma en que el agresor repare el daño y que la comunidad contribuya en el proceso. Aceptados los citados supuestos, tendrán la oportunidad de resolver el conflicto en un proceso de diálogo y negociación.

Si bien es cierto, que el mayor desarrollo de la llamada justicia restaurativa viene siendo en el área penal, esta puede y debe ser utilizada en distintos campos tales como: el escolar y el laboral, entre otros.

Aunque siempre nos referiremos en este artículo a la justicia restaurativa, la bibliografía muestra otras nomenclaturas que son usadas para denominarla tales como:

  • Justicia reparadora
  • Justicia restauradora
  • Justicia restitutiva
  • Justicia comunitaria

Definiremos la justicia restaurativa como: “La forma de responder al comportamiento delictivo balanceando las necesidades de la comunidad, de las víctimas y de los delincuentes” (Dandurand & Griffiths, 2006).

Según Dandurand & Griffiths (2006), algunas de las características de los programas de justicia restaurativa serían las siguientes:

  • Dar una respuesta flexible a las circunstancias del delito, el delincuente y la víctima que permite que cada caso sea considerado individualmente.
  • Dar una respuesta al crimen que respeta la dignidad y la igualdad de cada una de las personas, desarrolla el entendimiento y promueve la armonía social a través de la reparación de las víctimas, los delincuentes y las comunidades.
  • Ser una alternativa viable en muchos casos al sistema de justicia penal formal y a sus efectos estigmáticos sobre los delincuentes.
  • Es un método que puede usarse en conjunto con los procesos y las sanciones de la justicia penal tradicional.
  • Es un método que incorpora la solución de los problemas y está dirigido a las causas subyacentes del conflicto.

La justicia restaurativa no es algo novedoso, la tradición de muchos países recoge lo que podríamos denominar prácticas restaurativas, incluso en la Biblia hay pasajes que perfectamente podrían ubicarse en este sentido como por ejemplo: “Evitar la muerte del delincuente y de procurar que se corrija y viva”. También en los Evangelios aparecen citas como la siguiente: “Busca un arreglo con el que te pone el pleito mientras vais de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te metan en la cárcel, Lucas 12,58 y Mateo 5,25” (Bernabé & Martín, 2008).

Ejemplos de sistemas que aplican Justicia Restaurativa[1]:

Sentencias en círculo:

Usadas en muchas comunidades aborígenes de Canadá, en las mismas todos los participantes (juez, consejero de la defensa, fiscal, oficial de policía, víctima, delincuente con sus respectivas familias, y los residentes comunitarios) se sientan en círculo. En las sentencias en círculo se discute en busca de un consenso, el cual ha de contemplar las necesidades de la víctima, la protección de la comunidad y la rehabilitación y castigo del delincuente. Este proceso normalmente se encuadra en un procedimiento formal de justicia penal, lo cual es una muestra de que ambos sistemas pueden complementarse.

Las sentencias en círculo requieren de la formación de un comité de justicia comunitaria (CJC), en el que también pueden participar representantes de instituciones judiciales. El cometido del CJC es hallar las formas más constructivas de resolver los conflictos en su comunidad.

Para que un delincuente pueda participar en las sentencias en círculo tendrá previamente que haberse declarado culpable.

Hay cuatro etapas dentro del proceso circular, las cuales salvando algunas particularidades, se asemejan notablemente a los procesos de Mediación:

Etapa 1: Determinar si el caso específico es adecuado para un proceso circular

Etapa 2: Preparar a las partes que participan en el círculo

Etapa 3: Buscar un acuerdo consensual en el círculo

Etapa 4: Proporcionar seguimiento y asegurarse de que el delincuente se apegue al acuerdo.

Comités Pacificadores, Zwelethemba (Sudáfrica)

Implica la participación de un comité de paz conformado por residentes locales que ejercen la pacificación y la construcción de espacios pacíficos. Los comités han elaborado sus propios códigos de buenas prácticas y sus técnicas empleadas en la resolución de los conflictos han de someterse a la legalidad. Las conclusiones de las reuniones son resoluciones en forma de disculpas, restitución y compensación.

Ejemplos de sistemas que aplican Justicia Restaurativa en menores delincuentes:

En Porto Alegre (Brasil), según el acta de Niños y Adolescentes de 1990 el juez podrá suspender los procedimientos legales para delincuentes noveles implicados en delitos de poca enjundia y utilizar sanciones como el servicio comunitario y la reparación (Dandurand & Griffiths, 2006).

En Oxfordshire (Inglaterra) existe el YOT, cuyo objetivo es que la reparación forme parte de la sentencia del delincuente. Si la víctima no quiere reunirse con su agresor o recibir reparación, tiene la posibilidad de elegir el proyecto local reparador que mas le satisfaga. Una particularidad de este sistema es que en la búsqueda de involucrar a la comunidad, distribuyen un boletín de noticias de reparación y realizan juntas públicas para celebrar sus logros (Dandurand & Griffiths, 2006).

En Cataluña (España) existe el programa de Mediación y Reparación de Menores de justicia juvenil (MRM). Los datos que arroja este programa lo sitúa como una de las medidas más eficientes para restaurar la paz social en el propio entorno de la víctima.

Este programa muestra al joven como alguien capaz de asumir la responsabilidad de sus propias acciones, y lo confronta con las normas sociales. El modelo promueve iniciativas direccionadas a una justicia dialogante, reparadora y responsabilizadora.

El programa ha mostrado su mayor eficacia en jóvenes que han infringido por primera vez y en jóvenes con poco currículo delictivo. Es interesante señalar que la aplicación del MRM en jóvenes que carecen de estudios y en el colectivo de los mas jóvenes (14 años) los índices de reincidencia son muy elevados. Por lo que se plantea en estos colectivos que las reparaciones sean de tipo educativo entre otras medidas (Generalitat de Catalunya, 2014).

El video que se propone es una muestra actual del alcance de la justicia restaurativa, ofrece una entrevista realizada a Luciano Marín Arango alias “Iván Márquez” miembro del Alto Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), comandante del bloque Caribe y parte del equipo negociador. La entrevista es realizada en La Habana (Cuba) durante las negociaciones de paz que se están llevando a cabo actualmente entre las FARC el Ejercito del Pueblo (EP) y el gobierno colombiano.

Será interesante hacer un seguimiento de los resultados y conclusiones de dicho proceso, el cual sería impensable en la Europa de hoy, y por el que ambas partes han apostado por la justicia restaurativa.

 

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Palabras clave: Justicia restaurativa, conflicto, víctima, agresor.

Referencias

Bernabé, J. L. S., & Martín, J. R. (2008). Diálogo, justicia restaurativa y mediación. Documentación social (148), 77-98.

Dandurand, Y., & Griffiths, C. T. (2006). Handbook on restorative justice programmes. United Nations Publications.

Generalitat de Catalunya (2014). Acompanyant el seu present: professionals amb la infància.

[1] Tomado de Dandurand & Griffiths, 2006.

 

Antonio Marín Manrique
Colaborador Docente del Máster en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta de la Escuela