Las ciudades inteligentes son ciudades que utilizan la tecnología para hacer que la vida diaria sea más sostenible, eficiente, transparente e inteligente. Quienes saben qué es una Smart city tienen claro que este modelo urbano depende de la tecnología inteligente, el Internet de las cosas (IoT) y la aplicación de sistemas de información geográfica (o software SIG) para contextualizar grandes cantidades de datos recopilados.

 

¿Qué es una Smart city y por qué necesita tecnología inteligente?

Una Smart city es una ciudad inteligente donde se fusiona la tecnología y la vida, mientras se ofrecen oportunidades a largo plazo para la sostenibilidad y la innovación diaria.

Para ello se precisa tecnología, como:

  • Sensores que ayudan a lograr que la propia infraestructura de la ciudad inteligente esté mejor informada;
  • IoT, que sincroniza sistemas y dispositivos dispares;

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  • SIG, que unifica la información espacial y los datos relevantes para que los usuarios solo tengan que examinar un solo sistema al realizar el análisis. aumentando la eficiencia y el flujo de trabajo.
  • Bases de datos, que también resultan un elemento idóneo para el desarrollo y mantenimiento de ciudades inteligentes, ya que las herramientas SIG informan a los creadores y planificadores de ciudades inteligentes en cada etapa de la planificación, desde el modelado hasta el desarrollo y la administración.

Todo esto tiene mucho sentido, especialmente si se considera que el mundo de hoy se nutre de información compartida.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de una Smart city?

Existen muchos beneficios asociados a las ciudades inteligentes, aunque, quienes tienen claro lo que es una Smart city saben que entre sus ventajas destacan tres:

  1. Las ciudades inteligentes tienen el potencial de resolver los problemas del rápido crecimiento de la población y la urbanización no planificada.
  2. Las ciudades inteligentes, por regla general, son autosuficientes con su capacidad de recuperación basada en datos SIG procesables, que extraen información de productos y servicios tecnológicos que se adaptan a su entorno.
  3. Una ciudad inteligente funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y está completamente basada en datos, orientada a "sostenibilidad, transparencia y eficiencia, impulsada por ... un uso continuo de tecnologías disruptivas".

Aunque los datos que recopila el software SIG pueden parecer solo mapas y planos de construcción que incluyen ubicación, forma, función y cualquier interacción y relación entre esas ubicaciones, formas y funciones de edificios y estructuras; las ciudades inteligentes toman esos vastos puntos de datos e inyectan un elemento humano.

Se trata de una de sus características más interesantes, porque, ante todo, tienen en cuenta los requisitos y las necesidades de sus ciudadanos. Llevan el potencial de los dispositivos habilitados para IoT un paso más allá haciendo de estas urbes lugares receptivos que tienen en cuenta el deseo de vivir de manera sostenible de sus ciudadanos e incorporan sus comentarios para mejorar sus experiencias de vida y trabajo.

 

¿Son seguras las ciudades inteligentes?

Muchas personas, al conocer qué es una Smart city dudan de su seguridad. No deberían. Las ciudades inteligentes seguras y confiables. Las cámaras conectadas, los sistemas de carreteras inteligentes y los sistemas de monitorización de la seguridad pública pueden proporcionar una capa adicional de protección y asistencia de emergencia a los ciudadanos que lo necesiten cuando sea necesario.

Pero, ¿qué hay de proteger a las ciudades inteligentes de las vulnerabilidades? ¿Cómo podemos defendernos contra la piratería informática, los ciberataques y el robo de datos? En ciudades donde múltiples participantes comparten información, ¿cómo confiamos en que los participantes son quienes dicen ser? ¿Y cómo sabemos que los datos que reportan son verdaderos y precisos?

La respuesta está en las bóvedas de datos físicos y en las soluciones sólidas de autenticación y gestión de ID.

Pero hay que tener claro que las ciudades inteligentes solo pueden funcionar si podemos confiar en ellas. Todos los socios del ecosistema (gobiernos, empresas, proveedores de software, fabricantes de dispositivos, proveedores de energía y proveedores de servicios de red) deben hacer su parte e integrar soluciones que cumplan con cuatro objetivos principales de seguridad: disponibilidad que garantice el acceso a los datos, integridad para asegurar que los datos son precisos y están libres de manipulación, confidencialidad y responsabilidad.

 

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia