Entre los muchos efectos que ha tenido la crisis global provocada por el Coronavirus en la sociedad y en la opinión pública, hay uno al que no se ha prestado excesiva atención, pero que tiene el potencial de ser un punto de inflexión en la manera en que, como conjunto, percibimos y tratamos a las personas mayores. Se trata de la visibilización de una forma de discriminación muy extendida pero tan naturalizada que hasta hace poco era prácticamente ‘invisible’, hablamos del ‘ageism’ o edadismo, en español.

Para conocer más sobre esta forma de discriminación hemos planteado una serie de preguntas a la Dra. Amparo Suay, docente del Máster Universitario en Gerontología y Atención Centrada en la Persona y del Máster en Comunicación Social de la Investigación Científica, entre otros, en la Universidad Internacional de Valencia.

Comencemos por lo más básico ¿Qué significa ageism o edadismo?

Remitiéndonos a los orígenes del concepto, la expresión “ageism”, traducida al castellano como “viejismo” o “edadismo”, se atribuye al médico y gerontólogo estadounidense Robert Neil Butler que definió este término como un “proceso de estereotipia y discriminación sistemática contra las personas por el hecho de ser viejas, de la misma forma que el racismo y el sexismo se originan por el color de la piel y el género”. Los estereotipos son imágenes simplificadas sobre un determinado grupo social y son considerados la base del prejuicio y la discriminación hacia ese grupo. De ahí la importancia de detectarlos y conocerlos, cuestión que nos remite, en el caso de las personas mayores, al término “edadismo”, vinculado a la discriminación en función de la edad.

¿Qué impacto tiene el edadismo a nivel de sociedad?

De acuerdo con la literatura científica sobre este tema, los estereotipos derivados de esta forma de discriminación generan una imagen social negativa de las personas mayores que es generalizada para todas ellas, englobando al colectivo de mayores en un todo homogéneo, cuando una de las características básicas del envejecimiento es su heterogeneidad por la diversidad de perfiles que presenta. 

¿Y sobre el mismo colectivo de personas mayores?

la imagen social discriminatoria hacia las personas mayores provoca actitudes negativas de las personas mayores hacia su propio proceso de envejecimiento, provocando en ellas aislamiento social, pasividad, baja autoestima, rechazo de la vejez, etc.

En este sentido, la infraestimación de las capacidades físicas y mentales de las personas mayores influye negativamente sobre su propio proceso de envejecimiento, en el sentido de "la profecía autocumplida", favoreciendo una prematura pérdida de independencia, una mayor discapacidad, así como mayores índices de depresión y mortalidad, de acuerdo con la evidencia científica.

¿Cómo ha afectado la crisis provocada por el COVID-19 a la población mayor y de qué forma ha influido el sesgo del edadismo?

Desde que se inició la crisis sanitaria por el COVID-19, la red global HelpAge International que centra sus esfuerzos en defender los derechos humanos de las personas mayores, con el objetivo de que puedan disfrutar de una vida digna, segura, activa y saludable, ha estado trabajando para prevenir y denunciar los casos de discriminación contra las personas mayores en todo el mundo y ha observado ejemplos de medidas para controlar la expansión del virus que aumentan el “edadismo” en al menos 48 países.

Según señala la organización en una nota de prensa emitida recientemente, a medida que los países han ido superando el pico de la pandemia, sus gobiernos han puesto en marcha estrategias de flexibilización de las restricciones que han aumentado la discriminación de las personas mayores y que, además, pueden poner en riesgo su salud y su seguridad, recordándose que cualquier medida que se ponga en marcha para salir de la crisis sanitaria debe basarse en la evidencia científica y médica, no en la edad.

Sin embargo, en muchos países las estrategias para volver a la normalidad son mucho más rígidas con las personas mayores y están aumentando la discriminación, por razón de edad. Por ejemplo, la red internacional señala que, durante el desconfinamiento, en algunos países no se ha permitido que las personas mayores salgan de sus casas. Es el caso de Filipinas, Túnez y Azerbaiyán. Igualmente, la organización se refiere a problemas para acceder a medicamentos y tratamiento para enfermedades crónicas.

¿Qué medidas se pueden tomar para concienciar sobre este tipo de discriminación y sus efectos?

En los últimos años, los medios de comunicación están ofreciendo una visión más positiva de los mayores, más acorde a su realidad que también ha ido cambiando (mejoría en su calidad de vida, mayor capacidad económica, esperanza de vida, nivel cultural, etc.), si bien todavía queda trabajo por hacer. En este cambio, han influido también diversas iniciativas que han derivado en recomendaciones y propuestas para un mejor tratamiento mediático, impulsadas también desde el propio ámbito periodístico.

Igualmente, desde otros ámbitos, como el académico, el de la administración pública o en el entorno de las entidades, se han desarrollado diferentes iniciativas para ir cambiando esa mirada estereotipada. En el caso de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), y especialmente desde el Máster Universitario en Gerontología y Atención Centrada en la Persona, nos parece necesario seguir concienciando al alumnado sobre este tipo de discriminación, a través de nuestros materiales docentes y formaciones específicas, desde un enfoque de derechos humanos y valores cívicos poniendo en el centro a la persona con sus diferentes particularidades, independientemente de su edad, frente a esa visión simplificada que a menudo se sigue teniendo en la sociedad.