Para muchos profesionales programar en ensamblador es una de las acciones más importantes de su trabajo y un recurso que siempre les ayuda en todo tipo de momentos. Este lenguaje de programación, también conocido como ASM, ofrece unas funcionalidades básicas que resultan idóneas para multitud de personas por mucho que no resulte tan avanzado como otros sistemas de programación. El funcionamiento del sistema radica en escribir el código y utilizar un ensamblador para que se ocupe de convertirlo y podamos utilizarlo. ¿Qué es lo que podemos tener en cuenta para programar de este modo? ¿qué consejos podemos compartir con vosotros?

 

Leer, aprender y recordar 

Nunca le diríamos a un programador que se lance a la aventura de escribir código sin haber realizado antes una etapa de familiarización con el lenguaje en el que va a trabajar. Por ello recomendamos leer, aprender y recordar. Son tres pilares básicos que nos ayudarán a tener un mejor inicio en este lenguaje. La red está plagada de libros, eBooks y páginas que nos enseñan cómo programar en ensamblador. Mientras lo hacemos tendremos ocasión de entender lo que estamos haciendo y de conocer los términos principales que más se van a usar durante este tipo de trabajo. A veces la terminología puede ser un poco complicada y es importante que sepamos identificar los elementos clave para que no nos hagamos un lío cuando comencemos a escribir el código.

 

La elección del ensamblador 

Nos gustaría poder decir que existe un ensamblador que se utiliza para todo y que es lo único que necesitáis utilizar y aprender para dominar este lenguaje. Pero en realidad no es así. Lo cierto es que ocurre todo lo contrario, dado que hay una gran cantidad de ensambladores que se diferencian entre sí dependiendo de para qué estén más recomendados, de lo que hagan mejor y en general de sus funciones. Eso significa que hay un buen proceso de investigación en cuanto a la toma de decisión sobre el ensamblador que más encajará con aquello que buscamos, con cómo lo utilizaremos y las posibilidades que nos proporciona. Algunos ensambladores son más simples que otros y nos pueden ayudar para la función que buscamos, mientras que en algunos casos quizá necesitemos un ensamblador más profundo porque requerimos un trabajo más exhaustivo.

 

Conoce tu ensamblador 

Cuando ya hayas elegido cuál es el ensamblador que vas a utilizar en tu trabajo, al menos para comenzar en este lenguaje, tendrás que descargarlo, instalarlo y conocerlo. Hay algunos ensambladores que descubrirás que solo están disponibles en un sistema operativo determinado, como puede ser Mac o Windows. En otros casos hay ensambladores que son compatibles con todas las plataformas de manera simultánea. Cuando ya lo hayas elegido te recomendamos que hagas un buen buceo en las características del software y que pongas a prueba los distintos recursos que ofrece. No es una mala idea que busques tutoriales específicos de ese ensamblador y que veas los resultados que se pueden obtener con él.

 

Comienza a escribir código 

Con paciencia, con cuidado, fijándote bien en los detalles e intentando que no se te pase nada, porque ya sabemos lo que puede ocurrir cuando estamos probando un nuevo lenguaje de programación. En el caso de dudas tienes una ventaja: el lenguaje de ensamblador tiene una comunidad de fieles usuarios alrededor del mundo que no solo es grande, sino que también es activa. Te vas a encontrar con que este método de programación puede ser un recurso muy eficiente en tareas concretas con las que otros lenguajes no encajarían tanto. Y algo tiene el lenguaje de ensamblador, que quien lo prueba termina pensando en él siempre para cualquier oportunidad en la que sea posible usarlo.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia