Ser profesor de ELE es una atractiva salida laboral, pues permite viajar, aprender nuevas culturas y mejorar nuestra propia lengua extranjera. Sin embargo, a veces no disponemos de la información suficiente para saber cómo iniciarnos en este campo. Muchos piensan que con ser nativos y tener una formación como filólogos o traductores ya podrán encontrar un empleo como profesores de ELE y trabajar sin dificultades. Sin embargo, esta profesión requiere de la formación adecuada para desempeñarla con profesionalidad. Ser nativo no es una apuesta sobre seguro para ser un buen docente, ya que una cosa es dominar el español como lengua materna y otra distinta es saber cómo enseñarlo. Valgan las siguientes líneas para justificar este posicionamiento.

Una vez finalizado el grado de Traducción o Filología, los egresados tienen la de posibilidad emprender un camino en la enseñanza de ELE. El programa de Auxiliares de Conversación ofrecido por el Ministerio de Educación es el medio por excelencia. Gracias a esta beca, podemos viajar a algún país del mundo (en mi caso, tuve la suerte de ir a Estrasburgo para ser profesora de ELE en un instituto). Junto con mis ganas de aprender, me encontré allí con algo muy diferente de lo esperado. Curiosamente, la mayor decepción me la llevé conmigo misma, pues no sabía cómo abordar aquellas clases, puesto que nadie me había formado para enseñar mi lengua materna. Tras comentar mi experiencia con otros compañeros, también auxiliares en su día, parece que sus impresiones no distaban tanto de las mías.

Así, pues, el resultado podría resumirse con una palabra: insatisfacción. Mi falta de conocimientos en didáctica de lenguas y mi poca experiencia hicieron de todo aquello una situación muy compleja. Ahora, bastantes años después y con una mayor formación y experiencia, no tengo ninguna duda de por qué ocurrió aquello. Para ser un buen profesor de ELE no solo se debe dominar la lengua que uno imparte —y, me atrevo a posicionarme, la lengua de tus alumnos—. Además, es necesaria una buena formación para disponer de los recursos adecuados. Por ello, si estás dispuesto a tomarte esta profesión como tu forma de vida, es muy importante que te formes apropiadamente.

Ahora bien, ¿por dónde podemos empezar? El panorama de la enseñanza de ELE se ha abierto de tal modo que actualmente disponemos de múltiples vías para llegar a ser profesor de ELE. Mi primera recomendación sería la formación universitaria, aunque conviene aclarar que, dado que esta profesión aún está poco regulada, no siempre se pedirá esta titulación para trabajar. Sin embargo, parece claro considerar que lo ideal es tener un grado en Filología Hispánica, dado que no existe actualmente un grado como tal de enseñanza de ELE. Si este no es el caso, también podemos complementar nuestra formación con otra carrera —preferiblemente, filología extranjera o traducción—, un máster oficial en profesorado de ELE o con un máster en profesorado de Educación Secundaria. Esta formación te dará las herramientas para saber cómo comenzar en la enseñanza de lenguas. La opción de los estudios universitarios resulta conveniente, no solo porque permite destacar con respecto a los demás compañeros que no hayan continuado con su formación, sino también porque algunos programas ofrecen la posibilidad de realizar prácticas profesionales, con lo que podrás probar de primera mano si te gusta, o no, este sector de la enseñanza. Además, la formación universitaria es requisito imprescindible para dedicarse a la investigación —por ejemplo, realizar un doctorado—. Obviamente, no es necesario lanzarse a la piscina desde el principio: se puede empezar poco a poco para estar seguro de que esta profesión está hecha a tu medida. Puedes empezar, por ejemplo, con cursos de formación no universitaria, que ofrecen conocimientos muy prácticos para solventar dudas específicas de formación de ELE.

Sirva este vídeo para resumir tanto algunas de las numerosas las ventajas que ofrece esta profesión tan peculiar a la vez que gratificante:

https://www.youtube.com/watch?v=rAI6LcAUPEs

Bibliografía recomendada:

Lukatos, Susana y Ubach, Antonio (1995). “¿Profesor nativo o no nativo?” En ASELE. Actas VI.

Martín Martín, José Miguel (1999). “El profesor nativo de español”. En ASELE. Actas X.

Stratulat, Irina (2013). El papel del profesor en la enseñanza de ELE: formación, competencias y actitudes. Tesina fin de máster presentada en la Universidad de Oviedo.

Páginas web consultadas:

https://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/catalogo/educacion/…

Beatriz Reverter

Profesora del Grado en Traducción e Interpretación de la Universidad Internacional de Valencia