• La psicóloga y profesora de VIU enfatiza la importancia de la comunicación y la involucración de la comunidad, a la hora de prevenir y evitar el maltrato en plena cuarentena, y alerta de su posible aumento durante el confinamiento en el hogar.
  • Señala la utilidad de las tecnologías de comunicación para mantener el contacto y evitar la sensación de aislamiento.

Patricia Flor, psicóloga y profesora del Máster Universitario en Prevención e Intervención Psicológica en la Escuela, de la Universidad Internacional de Valencia, ha sido entrevistada por el Periódico Mediterráneo y el canal de televisión À Punt, respecto a las consecuencias que el confinamiento actual puede tener sobre la mente humana, especialmente sobre las relaciones de pareja y familiares.

Respecto a las consecuencias más generales que el encierro obligado por la cuarentena del coronavirus puede provocar sobre la psique humana la profesional señala: “A grandes rasgos, estrés y ansiedad sean probablemente las consecuencias negativas directas más frecuentemente asociadas. Esto puede tener secuelas una vez finalizado el confinamiento. Desde cambios conductuales (evitar lugares concurridos, lavarse las manos y estar hipervigilante respecto a la higiene fuera de casa), estrés post traumático, o episodios depresivos” pero también señala que no todo tiene por qué ser negativo: “También pudiese derivar en consecuencias positivas, como la valoración de nuestra salud y la salud del resto como un acto de responsabilidad social, además de aprendizajes personales y vitales, o incluso con una mayor fortaleza psicológica.”

Respecto a los posibles efectos sobre las relaciones de pareja y entornos familiares, Patricia Flor indica que “pasar mucho tiempo con personas, ya sea en pareja, o familia con hijos e hijas, hace que puedan aparecer conflictos. Si a la situación actual le añadimos la tensión que pueda generar la incertidumbre, sensación de caos, y malestar… podría llegar a convertirse en una bomba.”

Dentro de esta situación problemática, Flor alerta sobre el potencial aumento de situaciones de maltrato de género: “Las manifestaciones de maltrato físico, psicológico, económico, social y sexual, se irán incrementado durante el confinamiento. Una de las problemáticas principales de las personas víctimas de violencia de género que conviven con una persona maltratadora sería no tener espacios de alivio sin ella. No significa tener un espacio en casa para la víctima, sino más bien que la persona maltratadora no se encuentre en casa.” Frente a esta situación propone algunas medidas preventivas: “Para su prevención es necesaria la colaboración, por supuesto, de organismos públicos y servicios de emergencias, pero también que el vecindario, amistades o familiares de la víctima pudieran ser conocedoras de la situación y tener un frecuente contacto social (por videoconferencia o llamada) sería recomendable. Para las personas víctimas, muy importante disponer de un teléfono móvil a mano siempre, evitar responder a provocaciones o entrar en los conflictos, también evitar aislarse en espacios cerrados y sin ventilación (buscar las ventanas cercanas).”

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> El teléfono de atención a víctimas de malos tratos por violencia de género es el 016. Es gratuito y ofrece servicio 24/7.