Es el momento de plantearse objetivos empresariales sostenibles. ¿Por qué la sostenibilidad? Justificar el tiempo y recursos invertidos resulta más sencillo cuando se tienen razones para invertir en este tipo de metas, como que se trata de algo mejor para el medio ambiente, que contribuye a mejorar los resultados finales de negocio, que beneficiará a los empleados al fomentar condiciones de trabajo más saludables y seguras y que, a la larga, terminará constituyendo una ventaja competitiva.

 

Objetivos empresariales de sostenibilidad ambiental

Cada empresa decidirá las metas a las que se quiere comprometer. Existen muchas y muy variadas, como la prevención de la contaminación, la conservación de recursos, llegar a cero residuos, reducir la generación de desechos, reducir la huella de carbono o adoptar el modelo de emisiones cero, entre otros.

Entre los objetivos empresariales más populares en línea con el propósito de sostenibilidad corporativa se encuentran los siguientes:

  1. Prevención de la contaminación. La contaminación puede producirse en el aire, el agua o el suelo. La prevención de la contaminación se refiere a reducir o eliminar los desechos en la fuente. Objetivos como la reducción de residuos y la reducción de la huella de carbono apoyan en última instancia un objetivo mucho más amplio de prevención de la contaminación. Si éste es uno de tus nuevos objetivos empresariales puedes avanzar hacia lograrlo modificando algunos procesos de producción para emitir menos desechos o CO2, usando sustancias no tóxicas o menos tóxicas, implementando técnicas de conservación que permitan usar menos energía y agua en las instalaciones, reduciendo el embalaje y reutilizando materiales, en lugar de tirarlos a la basura.
  2. Conservación de recursos. La conservación de recursos se refiere a la práctica de usar recursos tales como agua, energía y materias primas de manera eficiente y ética. Una vez te hayas decidido a comprometer a toda la organización en la consecución de uno de los objetivos empresariales más loables, podrás conseguir tu propósito si instalas grifos de bajo flujo e inodoros de bajo consumo de agua, sistemas de apagado automático de luces, usas bombillas energéticamente eficientes, reduces el material de desecho durante la producción o involucras a los empleados para que sean más conscientes.
  3. Cero desperdicio. Tener un objetivo de cero desperdicio enviado al vertedero significa que planeas dejar de enviar residuos para su tratamiento en un vertedero. Esto implica que absolutamente ningún desperdicio de fabricación tiene ese destino. ¿Sabías que Nestlé tiene el objetivo de alcanzar el la meta de residuos cero para 2030?
  4. Minimización de residuos. La reducción de residuos es el método utilizado para lograr cero residuos. Implica comenzar con la implementación de métodos de reducción de fuentes de residuos y el reciclaje ambientalmente racional. Si cero residuos es un objetivo demasiado ambicioso, puedes comenzar en tu negocio con objetivos empresariales de reducción o minimización de residuos.

Entre las estrategias que pueden ponerse en marcha para alcanzar estos objetivos empresariales se encuentran el Lean Manufacturing, el uso de fuentes de energía alternativas, el consumo responsable, la gestión de residuos, o la reutilización y reciclaje.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia