Todos hemos estado alguna vez en un hospital o visitado a personas que estaban en uno y hemos visto como hay personas que, por diversas circunstancias no se pueden alimentar de forma normal sino que su alimentación es artificial. Hoy vamos a hablar de la nutrición parenteral y enteral, de qué son y de los casos en que se utilizan.

La nutrición artificial a alimentación asistida se suele utilizar en los casos en los que el paciente no puede tragar, tiene problemas relacionados con el apetito, no absorbe nutrientes a través del sistema de la digestión o tiene una grave desnutrición. Los especialistas deberán evaluar al paciente y determinar cuándo necesita una nutrición artificial (enteral o parenteral), durante cuánto tiempo y cómo realizar el proceso de adaptación.  

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Definición de nutrición parenteral y enteral

La nutrición parenteral es la que por vía intravenosa aporta al paciente los elementos nutritivos que necesita. Este tipo de nutrientes suelen ser: carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, azúcares, vitaminas etc. La nutrición enteral consiste en la administración de nutrientes de diversos tipos a través de una sonda. Esa sonda tiene un extremo que queda fuera del cuerpo  del paciente y otro que se(coloca en diversa partes del sistema digestivo (como el estómago, según los casos) en función de la situación del paciente y su edad. Para poder utilizar este tipo de nutrición es esencial que el sistema digestivo del paciente funcione.

Existen diversos tipos de sonda como la nasogástrica, que es la que se coloca a través de la nariz hacia el estómago o el intestino; y la sonda gastrostomía que es la que se coloca a través de la piel en el estómago o en el intestino.  

 

Cuándo se utilizan la nutrición parenteral y enteral

La nutrición parenteral se utiliza en los casos en los que el paciente tiene dificultades o no puede utilizar su aparato digestivo.

La nutrición enteral, como decíamos anteriormente, se utiliza en los casos en los que la persona no puede o no debe ingerir alimentos, pero tiene un aparato digestivo que funciona perfectamente. La nutrición enteral es más sencilla que la nutrición parenteral y produce, en general, menos complicaciones, aunque en ambos casos es preciso un profesional experto en el suministro de alimentación artificial.

En ambos tipos de nutrición el objetivo es el mismo: que el estado nutritivo se mantenga en niveles correctos, cuando por diversas razones puede darse un supuesto de desnutrición.

Por otro lado, aportan beneficios como la facilidad de hacer un seguimiento nutricional, la disminución de las complicaciones derivadas de una cirugía, el descenso de la mortalidad y la reducción del tiempo que el paciente está en las unidades de cuidados intensivos o en el hospital.

Para cada paciente habrá que elegir el tipo de nutrición más adecuado en función de su estado, su edad, las complicaciones que puedan surgir, y, además, habrá que evaluar los resultados para hacer cambios si fuera necesario e ir eliminando a medida que el paciente mejore, la alimentación artificial.  

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia