“El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos” (Henry Ford).

Cada vez son más las apariciones de artículos e investigaciones científicas sobre la plasticidad cerebral, inteligencia y aprendizaje, que demuestran y avalan el verdadero potencial de las TIC para modificar y beneficiar la capacidad intelectual de nuestros alumnos, y en especial para aquellos con Necesidades Educativas Especiales.

Todo esto nos lleva de nuevo al “escenario en el que confluyen la psicología cognoscitiva y la neurociencia” (Sánchez, 2008, p.2). Refiriéndonos con ello a la denominada neurodidáctica. Este escenario tiene el objetivo principal de agrupar y maximizar los grandes avances realizados sobre la plasticidad neuronal. Pudiéndolos utilizar con la finalidad de crear programas que estimulen y compensen los déficits causados por las distintas deficiencias, como es el caso de nuestros alumnos con NEE.

Cuando hablamos de programas, nos referimos a programas que promuevan el uso de las TIC y para ello es necesario que sean accesibles. Somos conscientes que la accesibilidad

“ha experimentado un gran auge en los últimos años debido a la implementación de distintas leyes comunitarias y españolas que promueven una sociedad más inclusiva y reconocen el derecho universal al acceso a la cultura y el ocio, independientemente de las capacidades de cada individuo” (Mangiron & Orero, 2012, p.24).

Este aumento en la accesibilidad es reflejado en la aparición de distintas propuestas y programas pensados para derribar los distintos estigmas sociales y barreras condicionadas por el entorno. Barreras que influyen de manera muy negativa en el crecimiento personal, intelectual y emocional en este tipo de alumnado.

Hemos elegido una propuesta formulada por Sánchez (2008), en el II Congreso Nacional sobre Discapacidad Intelectual en Jaén, en la que se propone una programación para alumnos y alumnas con discapacidad Intelectual.

Dicha intervención fue formulada por Verdugo et al. (2003) siendo adaptada al medio digital por Sánchez (2008). Como podemos comprobar, el autor propone tres fases:

  1. Fase pre-ordenador: En esta fase se prepara a los alumnos para la adquisición de habilidades y competencias que fomenten una mayor motivación, acercándonos a sus gustos personales.

Además es aquí donde podemos valorar las habilidades necesarias para lograr un buen entendimiento y funcionamiento en el control del software del ordenador con el que pretendemos trabajar. Un primer acercamiento para valorar la utilidad y la manera óptima de interacción con el software, pudiéndose ver dificultados por posibles trastornos motores en algunos casos y con este tipo de alumnos.

  1. Fase con el ordenador: Tal y como infiere Sánchez (2008), en algunos casos pueden surgir dificultades por falta o deterioro de habilidades sociales por parte de nuestros alumnos. El ordenador puede facilitarnos la realización de trabajos o proyectos realizados en equipo, favoreciendo los intercambios y la cohesión social entre sus compañeros.
  1. Fase post-ordenador: En la última fase se pretende la generalización de los aprendizajes y/o actos comunicativos realizados de manera anterior con el ordenador (Sánchez, 2008). El autor indica que es adecuado y conveniente disponer y situar diversos materiales cerca del ordenador como por ejemplo: figuras manipulativas, mapas, esquemas… puesto que aunque dispongamos de un ordenador, no debemos de olvidar que los alumnos con discapacidad, en este caso intelectual, pueden tener menos posibilidades o medios para compensar de manera individual cualquier error pedagógico que pueda surgir en la realización de sus tareas.

Es conveniente señalar que los recursos TIC a los que podemos acceder incluyen los elementos para ampliar las actividades que se pueden utilizar en el aula. Y en segundo lugar, podemos encontrar aquellos destinados a facilitar la accesibilidad a las mismas.

Estos últimos se conocen como productos de apoyo, y se encuentran enmarcados en la norma une 9999:2012. Dichos productos son definidos como: ¨cualquier producto (incluyendo dispositivos, equipo, instrumentos y software) fabricado especialmente o disponible en el mercado, utilizado por o para personas con discapacidad destinado a facilitar la participación; proteger, apoyar, entrenar, medir o sustituir funciones/estructuras corporales y actividades; o prevenir deficiencias, limitaciones en la actividad o restricciones en la participación”. (AEONOR, 2012, p.8-9).

Es importante entender la relación de estos productos y su gran impacto en la mejora de la actividad y calidad docente apoyada por estos. Los déficits que pueden dificultar o limitar la interacción con los materiales y dinámicas de aula, pueden a su vez, dificultar el aprendizaje quedando limitado por los mismos.

Esta situación puede ser compensada mediante estos productos. Pues si el déficit no es rehabilitado debe ser habilitado. Por tanto, entendemos que al disponer de estas herramientas, se mejorará la capacidad de ampliar los recursos beneficiando que el alumno tenga una mayor participación, y fomentando la aparición y desarrollo de habilidades concretas, que amplíen su competencias.

Conoce a Miguel

Miguel Camacho es un niño de 10 años con una enfermedad muscular llamada miopatía nemalínica. Pese a las grandes limitaciones físicas de esta enfermedad, Miguel consigue, gracias a la tecnología de apoyo, aprender, jugar, comunicarse con su familia y desarrollarse como un niño más.

https://youtu.be/SL8BuIDX_Lw

Paula Sanjuan García

Colaboradora del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención temprana de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

 

WEBGRAFÍA:

AENOR. (2012). AENOR: Norma UNE-EN ISO 9999:2012 V2 [website]. Recuperado 19 de enero de 2017, a partir de http://www.aenor.es/aenor/normas/normas/fichanorma.asp?tipo=N&codigo=N0…

IMSERSO. (2012). Buenas prácticas de accesibilidad en videojuegos. Recuperado 19 de enero de 2017, a partir de http://www.ceapat.es/InterPresent2/groups/imserso/documents/binario/acc…

Sánchez, R. (2008). TIC para estimular las inteligencias (pp. 1-14). Presentado en II Congreso Nacional sobre Discapacidad Intelectual, Jaén: Universidad de Cádiz.