De forma global es fácil entender qué es el software, dado que convivimos con ello a diario. Son programas, datos o métodos de funcionamiento a modo de instrucciones a través de las que los equipos informáticos realizan tareas. El software se utiliza no solo en ordenadores, sino que se trata del tipo de herramienta que también se aplica en el caso de dispositivos móviles, consolas y todo tipo de maquinaria.

 

Pero aunque la definición y el concepto son fáciles de entender, ¿sabemos qué tipos de software existen? Eso es algo más complejo, por lo que vamos a verlo a continuación y explorar los tres grupos principales:

  • Software de programación
  • Software de sistema
  • Software de aplicación

 

Software de programación

El grupo de los software de programación son aquellas herramientas que utilizan los profesionales como base para la elaboración de programas. Estos lenguajes de programación son imprescindibles en el día a día debido a que se trata de las herramientas de trabajo del programador. Hay distintos tipos que se utilizan dependiendo del momento y su uso combinado es lo que permite la creación de software con otros usos. Por ejemplo, en esta categoría se incluyen los editores de texto, los compiladores o los depuradores. Para algunos profesionales lo más idóneo son los IDE, un tipo de software de programación que aporta versatilidad debido a que engloba distintas herramientas de las antes mencionadas para una mayor facilidad en el trabajo.

 

Software de sistema 

Se desarrolla el software de sistema como herramienta que sirve a modo de motor del equipo en el cual se instala. Son los sistemas operativos de los dispositivos y tienen dos funciones principales. Una de ellas es servir como interfaz de control al usuario, convirtiendo en una herramienta funcional los datos de programación. La otra consiste en crear el sistema por el cual el hardware podrá utilizarse tanto de forma independiente como a nivel de componentes y de accesorios conectados (desde la memoria interna hasta el disco duro o un teclado).

Algunos buenos ejemplos son los sistemas operativos Windows y Mac, las máquinas virtuales, los controladores de dispositivos o las BIOS y los bootloaders. La importancia del software de sistema es fundamental

 

Software de aplicación 

En el último de los grupos se incluye está el software de aplicación, que como su propio nombre indica son aquellos programas con los que el público puede realizar algún tipo de función. Dentro de esta categoría se incluye multitud de tipos de herramienta y contenido, dado que la definición es tan flexible que abarca desde algo tan sencillo como un editor de texto como los que usamos en el ordenador para tomar notas, como un videojuego. Si bien en términos generales el software de aplicación no podría existir sin el software de programación y el software de sistema, lo cierto es que resulta igual de importante.

Además de lo mencionado, se incluyen en la definición de software de aplicación los programas empresariales, las herramientas de diseño de imagen o artístico, las bases de datos, las herramientas de cálculo y cualquier otro tipo de software que proporcione una función, abarcando por supuesto toda la ofimática.

 

Diferencias dependiendo de la distribución 

Los tres grupos se reúnen dentro de una manera de dividir y diferenciar el software, que no es otra que la que se encuentra basada en el formato de la distribución. Esto significa el método por el cual se distribuye el software, que puede ser, por ejemplo, freeware, en el caso de aquellos software que se compartan de una manera totalmente gratuita. Este tipo de programas suelen llegar a tener un gran alcance a la vista de que tanto grandes como pequeñas compañías por igual e incluso usuarios particulares los pueden utilizar. Otro de los grupos es el extremo opuesto, el software de pago que se puede comprar o funcionar bajo suscripción.

 

También hay software adware, que incluye anuncios publicitarios, shareware, el cual viene a reflejar los programas que están limitados en el caso de no pasar por la pasarela de pago, y el software libre, en el cual el propio usuario puede llegar a modificar el programa si le resultara conveniente.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia