Todo el mundo tiene asumido que el lenguaje de señas es fundamental para aquellas personas con discapacidades importantes de audición y lenguaje. En estos casos, se convierte en un elemento absolutamente central y básico de comunicación, por lo que deben aprenderlo cuanto antes y con la mayor perfección posible. Lo mismo ocurre con los niños sanos de padres con este tipo de discapacidad, pues de lo contrario se deterioraría enormemente el nexo de comunicación y de unión con sus progenitores.

Sin embargo, hay otra cuestión sin duda más desconocida e ignorada: el hecho de que todos los niños, y en especial aquellos con necesidades educativas especiales (NEE), pueden beneficiarse también del uso del lenguaje de signos. Muchos niños con diversos tipos de NEE sienten una gran frustración porque su limitación les provoca serias dificultades para hacerse entender como hacen el resto de compañeros. En este caso, el lenguaje de signos para niños es una eficaz y útil manera de construir un vocabulario funcional que pueda servir de ayuda en la comunicación y reduzca la frustración. Los niños que más ventajas pueden obtener con el uso de signos son:

  • Los afectados de trastorno del espectro autista (TEA).
  • Chicos y chicas con síndrome de Down.
  • Niños que sufren apraxia y otras dificultades del habla.
  • Afectados de parálisis cerebral.

El lenguaje de signos en niños con autismo

La mayoría de niños autistas tienen problemas con el habla y el lenguaje y con las habilidades sociales. Dificultades que pueden paliarse, en cierta medida, a través del lenguaje de signos o señas, ya que presenta las siguientes ventajas:

  • Los signos facilitan la comunicación al ser una alternativa al habla.
  • Hacen más fácil el aprendizaje del lenguaje oral.
  • Promueven el contacto visual.
  • Incrementan el nivel de comunicación, ya que los niños pueden utilizarlos para transmitir sus deseos y necesidades.
  • Mejoran el comportamiento general de estos niños y favorecen el autocontrol.
  • Los signos sirven también para mejorar la auto-confianza.

Los signos en niños con apraxia

lenguaje de señas sordomudosLa apraxia es una enfermedad neurológica que se caracteriza por la dificultad o la imposibilidad para desarrollar acciones voluntarias sin que haya motivos orgánicos que justifiquen el problema. Cuando el movimiento de la lengua o la boca están afectados, estos niños tienen graves problemas para hablar, hasta el punto de que algunos dejan de hacerlo totalmente.

Numerosos estudios sugieren que los signos pueden usarse como puente o apoyo entre el aprendizaje y el uso de lengua hablada sin llegar a actuar como un medio sustitutivo:

  • El lenguaje de señas permite una nueva forma de comunicarse de manera eficaz mientras aprenden a perfeccionar los sonidos orales.
  • Pueden servir para aclarar el significado de palabras que aún no pueden pronunciar.
  • Proporcionan una mayor confianza a los niños, puesto que saben que les entenderán.
  • Los signos pueden dar pistas sobre las palabras que un niño está tratando de pronunciar.
  • Ofrece más oportunidades de comunicación, ya que permite a los chicos completar ideas o pensamientos que de otra forma no podrían expresar.

Signos y síndrome de Down

Los niños con síndrome de Down suelen tener un gran deseo de comunicación que, en ocasiones, no pueden satisfacer por sus dificultades o retrasos con respecto al resto de niños en aprender a hablar. Por este motivo, los signos presentan los siguientes beneficios para estos niños:

  • Les animan a los chicos y chicas a seguir comunicándose aunque todavía no puedan hablar perfectamente.
  • Proporcionan significado a las palabras, ya que muchas veces son una representación del objeto (signos icónicos).
  • Facilitan la comunicación con otros niños, lo que redunda en más oportunidades para socializar.
  • Aportan seguridad y autoestima.

En general, el lenguaje de signos es muy beneficioso para los niños con NEE porque, sin llegar a ser un sustituto del lenguaje oral, sirven entre otras cosas para: acelerar la comunicación verbal, estimular distintas partes del cerebro y ofrecer alternativas para hacerse entender y desarrollarse a nivel social reduciendo la frustración y mejorando así la autoestima y el autocontrol.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia