Este tipo de documento es similar a la carta de presentación pero incorpora el matiz que es utilizado principalmente para conseguir prácticas profesionales y becas de estudio, además de empleos. En el caso de actuar como un instrumento para captar la atención de contratadores, la carta de motivación forma parte de un punto de apoyo a la carta de presentación para reforzar nuestra candidatura.

En este sentido, el principal objetivo de este tipo de escrito será, como su nombre bien indica, el de motivar a nuestro interlocutor a que nos acepte en su centro de formación o en su empresa, ya sea como trabajador propiamente dicho o como estudiante en prácticas.

Es muy importante que nuestra carta de motivación refleje nuestra manera de ser. Si somos una persona alegre, esta tiene que transmitirlo en las palabras que lea nuestro receptor. No obstante, deberemos renunciar al tono coloquial y evitar el tuteo.

Aparte de esto, tampoco será conveniente que empecemos las frases por yo. Así como utilizar siglas, abreviaturas, adulaciones o usar exageradamente las muestras de gratitud. En cuanto a las formas verbales de una carta de motivación, mejor no utilizar las impersonales ni los verbos conjugados en condicional o en forma pasiva.

 

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Las partes del documento

El primer párrafo debe contener los puntos fuertes que nos hacen merecedores de una beca o un trabajo en la organización donde queremos desarrollar nuestra carrera profesional. Incluiremos así mismo las competencias profesionales y el por qué nos interesa el empleo.

El segundo párrafo tiene que ser el más extenso de la carta de motivación. En este se ampliarán todos los datos relacionados con la formación que tenemos y la motivación principal que nos ha conducido a postularnos a este puesto de trabajo. Explicaremos, en este sentido, lo que podemos aportar a la empresa y destacaremos alguna cualidad personal nuestra que sea de gran utilidad para desarrollar el trabajo que queramos desempeñar.

El tercer párrafo está relacionado con el cierre del escrito, dónde indicaremos nuestra disposición a ampliar toda la información que le hemos ofrecido en una futura entrevista personal con el responsable de contratación o de adjudicación de becas.

Acabaremos finalmente con una expresión formal del tipo “espero noticias suyas” o, simplemente, “atentamente”.

Lo más importante: escribir desde la sinceridad

Todas estas recomendaciones van a ayudarnos a vencer el terrible pánico a la página en blanco. Sin embargo, no podemos olvidarnos que lo más importante es conectar con nuestro interlocutor. Y esto únicamente lo vamos a conseguir desde la sinceridad y la honestidad que desprendan nuestras palabras.

No aparentar algo que no somos es uno de los principales consejos que podemos dar a la hora de afrontar una carta de motivación. Nuestro texto deberá responder a nuestra personalidad, ya que si finalmente nos acaban contratando, podríamos incurrir en un fraude, ya que la empresa estaría contratando a alguien que realmente no lo es.

Por lo tanto, deberemos mantener siempre la autoestima bien alta para poder presentar nuestra mejor versión en la carta de motivación.

 

Empleabilidad

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia