Se entiende que la innovación puede ser concebida como una manera de ser, pero también como una manera de aprender. En este sentido, entendemos que la innovación es un proceso y no un mero accidente. Es importante resaltar que la innovación es algo que se puede administrar. Esto significa que puede mejorarse a lo largo del tiempo y, generalmente, suele ir de la mano con las metas explícitas que trazan las empresas para su crecimiento y desarrollo.

El proceso de innovación requiere que las empresas aprendan prácticas de innovación, necesarias para concebir y lanzar productos innovadores que apunten a posiciones destacadas en los mercados globales.

En este sentido, debemos comprender que, en un mundo globalizado, donde las interdependencias de los países son cada vez mayores y, por tanto, la competencia es cada vez más prominente, la innovación se convierte en una herramienta clave para el desarrollo y crecimiento de los países. De forma específica, la innovación debe ser no sólo una obligación de las empresas sino también de los Estados tendrán que acompañarla con políticas pro-activas para su estimulación.

Aprendiendo a innovar.
 

La innovación es algo que se busca y se programa con el objetivo de conseguir resultados continuados en el tiempo. Esto significa que en el mediano/largo plazo se convierte en una capacidad. Esta capacidad se traduce en una ventaja competitiva imprescindible en los mercados internacionales.

En un sentido amplio, innovar es algo que se puede aprender, pero veámoslo en un ejemplo. Japón y Estados Unidos se han caracterizado a lo largo del tiempo por ser naciones altamente competitivas e innovadoras. Sin embargo, mientras que” […] los estadunidenses se han centrado en producir nuevos inventos y poseen el mayor porcentaje de patentes en el mundo, los japoneses han preferido perfeccionar procesos […] para producir bienes como el fax, la computadora, la videograbadora, los vehículos, etc., que habían sido inventados por otros países” (Herrera, 2001:57). Lo anterior, evidencia la importancia del aprendizaje en los procesos de innovación. Esto le permite a una economía como la japonesa, tener altos niveles de productividad y competitividad.  

 

¿Se puede medir la innovación?

La innovación de los países puede medirse tanto en términos comparativos como evolutivos. Para ello existen distintas fuentes de información. El Global Innovation Index (GII)[1], por ejemplo, fue publicado por primera vez en el año 2007 para 127 países. Tiene en cuenta para su medición variables de tipo institucional, capital humano e investigación, infraestructuras, sofisticación del mercado, sofisticación de las empresas, conocimiento y producción de tecnología y resultados creativos. Por su parte, el Innovation Union Scoreboard (IUS)[2], se publica desde 2010 para 37 países europeos. Este indicador analiza variables como: el capital humano, el apoyo financiero y de políticas, la inversión por parte de las compañías, el asociativismo, el emprendedurismo, los bienes intelectuales, los recursos humanos, el impacto del empleo y de las ventas, entre otros. Con carácter general, estos dos indicadores conciben la innovación desde áreas equivalentes, lo cual permite hacer comparaciones entre los países en el tiempo.

 

A modo de conclusión …

El motor del desarrollo de un país son las ideas y la aplicación de la tecnología sobre las habilidades, el aprendizaje y el capital humano. Una economía que prima el capital humano y la investigación, es aquella que se sustenta en aplicaciones tecnológicas más que en transformación de materia prima o la explotación de la mano de obra, siendo su valor añadido superior.

La adopción de buenas políticas públicas es fundamental para el buen funcionamiento de las economías. Según la OCDE, la implementación de mejores políticas en innovación, junto con una buena regulación y una administración más eficiente pueden ayudar a los países a crear puestos de trabajo, impulsar su crecimiento económico y apoyar su desarrollo.

 "La competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar”. (Porter, 1990)

Todos estos conceptos son estudiados en la Asignatura Economía Española, donde los alumnos tienen la oportunidad de comparar y relacionar los contenidos vistos y su importancia para la economía de un país en los grados de Administración y Dirección de Empresas y Economía

 

[1]Elaborado por la Universidad de Cornell (Reino Unido), por el INSEAD (una escuela de negocios francesa), y por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OPI).

[2]Elaborado por la Comisión Europea.

Conoce que es innovar dentro de una empresa. Por Innovar para crecer

Author

Paula A. Nieto Alemán

Profesora del Grado en Administración y Dirección de Empresas