Los dispositivos inteligentes se empiezan a acomodar en nuestra ida. Un claro ejemplo de ello es la tendencia a convertir una vivienda en una casa domótica, tendencia con cada vez más demanda. ¿Cuáles son las claves que llevan a cada vez más personas a incorporar estos elementos en su hogar? Veamos algunas de sus claves.

 

Una casa domótica es eficiente

Uno de los factores más importantes de la domótica doméstica es la capacidad para potenciar el ahorro energético. Desde la iluminación hasta la temperatura, en una vivienda inteligente todo puede funcionar de un modo más eficiente.

Con el fin de aprovechar la luz natural, las persianas se abren y cierran automáticamente según la hora del día que sea, siempre teniendo en cuenta que también se busca conseguir una temperatura de confort. La vivienda también tendrá en cuenta si en una habitación hay alguien para adaptarse y ajustar el consumo al mínimo posible. Al igual que el encendido y apagado de luces, que se puede automatizar para que se active cuando alguien entra o sale de una estancia.

 

Más segura

La seguridad siempre ha sido una preocupación, y en una casa domótica no es menos. En ella, cuando todos los ocupantes salen se conectan las alarmas automáticamente. En caso de que alguien entre sin autorización, se enviará un aviso a la policía o la empresa de seguridad que se encargue de evitarlo.

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Otro modo en el que la vivienda inteligente es segura es advirtiendo de accidentes o caídas en su interior. Ideal para quienes tienen cierta edad, si esto ocurre se puede recibir un mensaje advirtiendo de ello e incluso avisando a un servicio de emergencias para que lo atiendan lo antes posible.

 

Baño más higiénico

Mantener la higiene en un lavabo puede ser una obsesión para algunos. Aún sin llegar a este extremo, en una casa domótica se puede mejorar muchísimo este aspecto. La puerta se abre al acercarnos, y los grifos se activan simplemente acercando las manos. Con ello se evita la acumulación de bacterias en los tiradores de la puerta, el pulsador del inodoro y las llaves de los lavabos.

También aquí, al igual que en la cocina, se ahorran recursos, ya que los grifos solo funcionan cuando se necesiten, sin el riesgo de que se quede alguno abierto. Con el desperdicio de agua que suponen estos descuidos.

 

La casa domótica ideal es inalámbrica

La tecnología domótica ha evolucionado en conectividad. Hoy las redes inalámbricas hacen posible conectar cualquier dispositivo sin cables, a través de un monitor central desde el que se controla todo.

Esto permite que se puedan incorporar o retirar funciones fácil y rápidamente. De hecho, la mayoría de elementos que componen una casa domótica están diseñados para comunicarse con la unidad central en cuestión de segundos, permitiendo que la vivienda se haga más inteligente a medida que aparecen nuevos dispositivos.

Estos son en esencia los puntos principales de un hogar domótico tipo. El equipamiento puede variar en función de las necesidades y preferencias de quien lo ocupa, aunque estas 4 claves son comunes en todos los casos.

 

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Author

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia