Dependiendo de la sociedad en la que estemos analizando la conducta, apostarse algo de dinero en una carrera de caballos o jugar a las tragaperras puede considerarse un pasatiempo inocuo.

Sin embargo, lo que comienza como un acto pasajero y lúdico, para probar “suerte”, en algunas personas termina por convertirse en una adicción que arrasa con la estabilidad personal.

El juego patológico o ludopatía, término por el que también se le conoce, es un trastorno que, según un estudio del año 2016 (Calado y Griffiths, 2016) puede estar afectando entre 0, 1% y 5,8% de la población mundial ¿Cuándo jugar se convierte en una adicción?

 

Juego patológico: definición

El juego patológico es un trastorno adictivo caracterizado por conductas problemáticas alrededor del juego que afectan la vida personal, laboral y social.

Descarga nuestra guía gratuita: Tecnología y salud. Las 10 tendencias que definirán el futuro del sector sanitario

Por juego en este contexto se hace referencia a aquel en que se apuesta dinero e interviene en diferente medida el azar.

La persona afectada por ludopatía está constantemente pensando en jugar y al igual que sucede con los adictos a sustancias, cada vez necesita apostar cantidades de dinero más elevadas.

 

Síntomas sugerentes de juego patológico

Los síntomas pueden pasar desapercibidos en un inicio, especialmente porque es una manifestación del trastorno el que la persona intente ocultar su conducta o niegue que tiene un problema.

Entre las señales que pueden alertar de que se ha desarrollado una ludopatía están:

  • Preocupación excesiva alrededor del juego. La persona está constantemente rememorando partidas o planificando su próxima sesión. Es muy común que experimente ansiedad ante la posibilidad de que algo pueda impedir lo que tiene planificado.
  • Fracaso al intentar controlar la conducta alrededor del juego, por ejemplo, intentado disminuir la frecuencia con la que va a jugar o la cantidad de dinero que apuesta.
  • Necesidad de apostar cada vez mayor cantidad de dinero para poder experimentar las mismas sensaciones o lograr experiencias más intensas.
  • La conducta adictiva aparece o se intensifica cuando la persona se siente ansiosa, deprimida o culpable.
  • Pérdida o deterioro de relaciones personales, mal desempeño laboral y educativo.
  • Se minimiza el problema o se intenta ocultar la verdadera dimensión del mismo.
  • Se acude a otras personas solicitando dinero para intentar aliviar la situación económica desesperada en la que la adicción al juego ha colocado a la persona.

 

¿Cómo se trata el juego patológico o ludopatía?

No existe un tratamiento estándar que pueda aplicarse a todas las personas con ludopatía, sino que este debe ser individualizado.  

Existen dos alternativas terapéuticas fundamentales, la farmacológica y la no farmacológica. En la práctica el tratamiento es esencialmente multimodal y la terapia farmacológica cede protagonismo a las alternativas no farmacológicos, excepto en aquellos casos, numerosos, en que otras patologías psiquiátricas también estén afectando a la persona.

Hasta el momento, en la terapia farmacológica para personas con ludopatía se han empleado (con éxito variable) antidepresivos, antagonistas opioides, estabilizadores del estado de ánimo, ansiolíticos y antipsicóticos.

Las terapias no farmacológicas, indispensables en el tratamiento de la adicción al juego, incluyen diversidad de técnicas y programas de intervención, siendo predominante el enfoque cognitivo conductual.

Las terapias grupales también constituyen un recurso de ayuda para muchos de los afectados por el juego patológico.

 

Ebook GRATIS: Tecnologia y Salud

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia