La tendencia de la economía mundial se ha visto abocada hacia la integración de las economías para lograr con ello mayores beneficios a menores costos. Evidentemente, la diferenciación entre las realidades que presenta cada país está marcada por las necesidades, identidad cultural y visión que tiene cada región sobre sus economías.

Pero, ¿qué entendemos por globalización?

La globalización es la posibilidad de aplicar y aprovechar el desarrollo tecnológico en las comunicaciones y la información, borrando fronteras territoriales e influyendo en el consumo, la producción y la inversión, con sus respectivos efectos sociales.  Asimismo, la internacionalización es una consecuencia de la globalización, la cual produce mayor interacción entre las economías nacionales abocadas a la liberalización de los mercados. Estos mercados traen consigo transformaciones y retos para las instituciones que deben canalizar sus políticas para favorecer la complementariedad productiva.

¿Por qué la globalización?

Con la globalización la mayoría de los dirigentes de los países más desarrollados, pretenden alcanzar un grado de crecimiento económico lo suficientemente alto. Lo anterior, se consigue convirtiendo el crecimiento en un fin olvidando que éste realmente es tan solo un medio para alcanzar el desarrollo económico, o mejor, el bienestar de la población.

Los Estados fuertes ante la globalización son poderosos ya que poseen la capacidad de impulsar una globalización portadora de valores políticos y económicos (democracia y capitalismo). Frente a éstos, los que pierden son los Estados débiles de los países en vía de desarrollo, vistos como mercados en los que es necesario penetrar y usufructuar para el beneficio propio.

Un poco de historia…

Tras la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión –en los años treinta– y posteriormente la Segunda Guerra Mundial, las grandes potencias se vieron en la necesidad de crear organismos internacionales que servirían de interlocutores ante el mundo. Estos organismos tuvieron y tienen por objeto coadyuvar al desarrollo y crecimiento de los países.  

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, y emprendidas las concertaciones que dieron el inicio a un complejo sistema de instituciones multilaterales, encabezadas por la Organización de Naciones Unidas (ONU)[1], la reconstrucción de Europa y el garantizar su permanencia como aliado de los Estados Unidos de Norte América (EEUU) se convirtieron en los elementos prioritarios del escenario, no sólo de la economía, sino de la geopolítica y del inicio de la Guerra Fría.

Pero no sólo fue la cooperación de los EEUU con el Plan Marshall, también Europa comprendió rápidamente que su futuro dependía de la búsqueda conjunta de alternativas de crecimiento y desarrollo. Se crean entonces, organismos como el GATT 1947 (hoy conocida como La Organización Mundial del Comercio -OMC-), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), entre otros.

La globalización como un fenómeno integrador

La globalización como un fenómeno integrador, lleva a los países a conformar sus mercados a partir de economías de bloque que fortalecen la interlocución de los países. La Unión Europea, es un ejemplo importante que vislumbra la necesidad que tienen las economías de conformar bloques para mejorar sus flujos comerciales. Así como también, permite profundizar en otros frentes que ayudan a fortalecer su imagen como potencia económica.

Con carácter general, la globalización tiene diversos frentes que contextualizan un panorama que se caracteriza según la región que deseemos estudiar y analizar. Por un lado, una soberanía monetaria que implica la emisión de una moneda que el mundo utiliza como reserva, medio de pago y unidad de cuenta, determinada por el dólar estadunidense. Por otro lado, la capacidad de gobernar que consiguen los países globalizados. Capacidad que está determinada bajo una serie de pautas que son las directrices que manejan las llamadas “economías de bloques” que fueron tomando forma entre 1985 y 1990.

A modo de conclusión, la globalización es un fenómeno que requiere de un estudio profundo para entender su alcance. La integración de los países trae consigo implicaciones de tipo económico, social y político que deben tenerse en cuenta para su comprensión. Para la asignatura de Economía del Sector Público del Grado de Economía, abordar este tipo de conceptos es de vital importancia.

 

[1] Los acuerdos de Bretón Woods, en 1944, también fueron el inicio de instituciones monetarias como el Banco Mundial, El Fondo Monetario Internacional que tenían por objetivo convertirse en los instrumentos que le devolviera la confianza y posibilitara un adecuado manejo a las finanzas mundiales.

¿Qué es la globalización? Este vídeo explica por qué la globalización hizo que todo el mundo se integrar.

Autor

Paula A. Nieto Alemán.

Profesora del Grado en Economía de la VIU