La profesión de gestor de proyectos TIC ha crecido significativamente debido al uso incesante de proyectos basados en la tecnología, que necesitan la especializada mano de estos expertos para llevarse a cabo. Son las personas que deben aplicar sus habilidades técnicas y de organización para coordinar cada proyecto, desde asegurar las funciones hasta cumplir con el presupuesto. Son los directores, los responsables de poner en marcha y mantener la actividad y de establecer las restricciones de tiempo y demás factores.

 

Una carrera de gran relevancia

El gestor de proyectos es imprescindible que combine conocimientos técnicos y organizativos. Es decir, debe tener una visión global del proyecto. Por un lado, tiene que conocer la parte técnica del proyecto, pues es su responsabilidad determinar los elementos específicos que se entregarán al cliente y debe apoyar y comprender el desarrollo de la consecución de aquéllos. Además, entre sus responsabilidades más directas también se incluye la contratación de personal técnico adecuado y ser capaz de hacer cálculos numéricos para el control financiero de todos los elementos que están relacionados con su departamento.

Por otro lado, este jefe de proyectos tiene que gestionar todos los aspectos del plan de trabajo, para lo cual se le exige capacidad de liderazgo. Es necesario que sea capaz de tomar decisiones adecuadas en momentos difíciles si llega a darse la situación y debe tener una visión específica de cada trabajo, sobre todo desde un punto de vista global. Al mismo tiempo, entre los fundamentos de sus responsabilidades está ser estricto con el cumplimiento de los plazos y objetivos que se hayan impuesto dentro de su propia división en el entorno de la empresa. Tiene que diseñar el proyecto al detalle con sus costes y beneficios y, previamente al inicio del mismo, es responsabilidad suya asegurarse de que todos los profesionales cuentan con lo que necesiten, siguiendo de cerca los pasos del trabajo que se va a realizar. Nunca se puede olvidar de vigilar el presupuesto, siendo imperativo que sepa calcular todos los posibles parámetros de su trabajo y guiarse por su instinto y formación para que los resultados que alcance su empresa estén siempre dentro de los límites de lo pronosticado.

 

Otros aspectos que dependen del gestor de proyectos TIC

Hay distintos fundamentos a los que el gestor de proyectos TIC tiene que hacer frente dependiendo de la situación que se produzca dentro de su empresa. Es necesario que este profesional sea capaz de gestionar su tiempo de la mejor manera posible, así como el de las personas que estén a su cargo. A estas las debe motivar con los mejores resultados, saber delegar en ellas de manera que se produzca un efecto positivo en su trabajo y tener claridad para priorizar las tareas más importantes en cada uno de los momentos. Como gestor tiene que hacer gala del mayor liderazgo posible y demostrar a sus compañeros que está dispuesto a llevar adelante todo el trabajo pesado con su apoyo y esfuerzo. Por eso tendrá que contratar personal estratégico, tomar decisiones con seguridad, trabajar siempre en equipo y fomentar el aumento de la productividad dentro de los límites de lo razonable.

Además, el buen gestor de proyectos TIC no tiene solamente que lidiar con su equipo y con los elementos de su trabajo, debe mantener una relación fluida con el cliente. Antes de iniciar el proyecto, mientras se definen los propósitos y los costes, se llevará a cabo el contacto con el cliente con todo lo que eso conlleva. Incluirá definir los pasos a seguir en el proyecto a realizar, la negociación de los costes y la comprensión por parte de ambas partes de los términos del contrato que se haya firmado. El gestor será el que se ocupe de que todo fluya de forma adecuada para que el cliente tenga toda la información que necesita.

Una vez iniciado el proceso los clientes deben ser informados de la evolución del proyecto en términos generales. Por ello la capacidad de negociación y flexibilidad del gestor de proyectos tiene que ser un arma siempre preparada para usar en su trabajo. Por último, al acabar el proyecto hay que asegurarse de garantizar la felicidad del cliente y de contar con su recomendación para futuras colaboraciones. Con el proyecto terminado y entregado, incluso cuando haya sido un éxito rotundo el gestor tendrá trabajo que hacer. Deberá iniciar una evaluación exhaustiva y crítica de cada una de las partes del proyecto. Esto ayudará a buscar el perfeccionamiento y el crecimiento de la empresa, apreciando si hay algún aspecto que se pudiera haber hecho mejor para aprender de ello cara a seguir trabajando en el futuro.

No hay duda de que con todo esto en cuenta se puede decir que los gestores de proyectos no tienen nunca un día aburrido, dado que son muchas las responsabilidades a las que hacen frente en el sector TIC. Esto hace que sea una buena oportunidad para estudiantes y profesionales del sector de la ingeniería.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia