En las siguientes líneas haremos una reflexión sobre los conflictos derivados de la festividad fallera y cómo la mediación comunitaria va integrándose poco a poco como vía para la toma de consensos y la prevención de éstos conflictos.

Las Fallas de Valencia son todo un evento a nivel tanto nacional como internacional. Las calles se llenan de gente, de puestos de buñuelos y cómo no, de fallas o monumentos falleros. También de pasacalles de las diversas comisiones, eventos como mascletás, discomóviles y fuegos artificiales. Las fallas son una gran fiesta que inunda Valencia estos días, y mientras para unos son fiesta, jolgorio e ilusión, para otros llegan unos días de incomodidades, ruidos, y calles cortadas.

Los conflictos y problemas producidos por las diversas actividades que se realizan durante las fallas, no son nuevos. No obstante es cierto que cada vez más se están centrando mucho los esfuerzos en intentar mitigar las molestias que ésta gran fiesta que acontece en las ciudades valencianas durante éstos días, y en especial la capital de provincia. La convivencia entre unos y otros, se complica en éstas fechas.

Entidades de diversa índole (comisiones falleras, asociaciones vecinales, junta central fallera, concejalías pertinentes, policía local, centros de mediación, etc.), llevan años intentando trabajar para la resolución de las diversas problemáticas que se producen con el objetivo de mejorar la convivencia y la coexistencia entre la fiesta y el entorno.

Según un estudio sociológico realizado al colectivo fallero en 2017 por el Ayuntamiento de Valencia sobre los principales problemas que afectan a las fallas, éstas son por orden los principales problemas que creen que afectan a la fiesta: los vecinos (47,7%), la economía (23,1%) y la burocracia 17%). Se realizaron 963 encuestas distribuidas por los 19 distritos municipales. Hace tan solo unos días presentaba el Concejal de Cultura Festiva de Valencia y Presidente de la Junta Central Fallera, el decálogo para convivir con los falleros y respetar la ciudad. El objetivo: disfrutar de unas “fallas responsables”.

El trabajo sobre cómo prevenir los diversos problemas y concienciar a la ciudanía es algo que se consigue de forma progresiva, y son varios los mecanismos empleados para intentar alcanzar consensos a éste respecto.

La mediación es uno de los procesos que se está utilizando y que se debe seguir implementando en éste sentido. En cuestiones de convivencia vecinal y búsqueda del consenso social, la figura del mediador tiene un papel fundamental para facilitar la comunicación y buscar acuerdos sociales que consigan una mejor cohesión. También en los procesos participativos la figura del mediador comunitario, quién utiliza sus conocimientos empleando la mediación como herramienta de facilitación y acercamiento, estructurando espacios de diálogo para la comunidad y promocionando la cultura de acuerdo y la participación ciudadana.

En 2011 se creó el Consejo de Fiestas Tradicionales para mediar en los conflictos vecinales y quejas en asuntos falleros. Durante las Fallas de 2017 la Policía Local de Valencia atendió 37 conflictos en los que se realizó una mediación “exprés” y según publicaron el 97% de ellas terminaron con resultado satisfactorio.

En el centro de Mediación dónde desarrollo mi labor profesional, llevamos años trabajando, impulsando y difundiendo la mediación en general, y en la resolución de conflictos falleros en particular, tanto los que se producen en la propia capital, como en los Ayuntamientos en los que gestionamos Servicios de Mediación Municipales. Ruidos e incumplimientos de horario de las actividades, suciedad y desperfectos suelen ser las cuestiones que más problemas ocasionan en la comunidad.

Durante el periodo de fallas, surgirán conflictos que quizá requieran de una intervención mediadora para gestionarse de forma constructiva y satisfactoria para las partes, sin embargo, desde mi experiencia profesional, la mediación también  es un espacio ideal para trabajar de forma preventiva. Permite que las partes analicen las situaciones que más incomodidades causan, exploren sus necesidades y alcancen acuerdos para la mejora de la convivencia. Éste trabajo no es algo que se realice durante las fallas, es un trabajo que es recomendable trabajar antes de que llegue ese periodo, ya que las medidas y acuerdos alcanzados se pondrán en práctica durante las fiestas con el objetivo precisamente de que se eviten situaciones desagradables o problemas en la comunidad. El trabajo a nivel macro es importante, sin embargo no en todos los lugares se suceden las mismas circunstancias o problemas, por ello es interesante mantener vías de comunicación y diálogo constantes y formales entre colectivos y entidades representantes que puedan apoyar e impulsar los espacios de diálogo en la comunidad inmediata.

La Mediación pese a todo, sigue siendo una vía muy desconocida para la mayoría de la sociedad en la actualidad. Es necesaria la apuesta por procesos de consenso que promuevan la cultura de Paz en todos los ámbitos ya que mediante éste camino podremos conseguir unas fiestas falleras y una sociedad al fin y al cabo, más amables para todos.

 

Teresa Mayordomo Tarín

Profesora del Máster en Mediación y Gestión de Conflictos de la VIU

 

BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA:

http://economia.elpais.com/economia/2014/03/02/agencias/1393758398_550146.html

http://www.mediacion.icav.es/noticia.php?idioma=es&id=684

http://amitymediacion.com/la-mediacion-ya-ha-llegado-a-espana-parte-ii/

http://www.lasprovincias.es/fallas-valencia/201703/10/mediacion-expres-policia-local-20170310123324.html

http://www.lasprovincias.es/20110125/comunitatvalenciana/valencia/fumadores-casales-fallas-lolasoriano-201101251303.html

https://www.20minutos.es/noticia/3104462/0/vecinos-economia-burocracia-principales-problemas-segun-encuesta-al-mundo-fallero/

http://www.levante-emv.com/fallas/2018/03/02/decalogo-convivir-falleros-respetar-ciudad/1686459.html