Cuando miramos cómo son los smartphones que tenemos hoy casi todos, es difícil pensar que hace unas décadas estos eran muy diferentes. La evolución del móvil no ha afectado únicamente a las prestaciones que tiene y las redes que se usan. También lo ha hecho en cuanto a su forma.

Hagamos un repaso rápido de cómo hemos pasado de un terminal parecido a un ladrillo a los modernos teléfonos que tienen incluso los niños. Una revolución que se remonta menos de 40 años atrás.

 

El móvil ladrillo

Allá por los años 80, la marca Motorola lanzó el que se puede denominar como el primer móvil de bolsillo. Lo cierto es que el bolsillo en el que entraba tenía que ser algo amplio. Y de hecho, estos modelos recibían el apelativo de Brick Phone o teléfono ladrillo. Eran anchos y rectangulares, con una antena prominente y un teclado muy parecido al de los teléfonos fijos. Además, su precio era bastante prohibitivo, por lo que casi nadie tenía uno.

 

El modelo de concha, el verdadero primer paso de la evolución del móvil

En realidad, para hablar de la evolución del móvil deberíamos acercarnos a finales de los 80 y principios de los 90. En esa época se empezaron a ver los teléfonos de tipo concha, llamados así porque parecían un molusco que abría y cerraba su concha.

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En la parte abatible se ocultaba el micrófono. Las teclas seguían ocupando una parte importante del cuerpo. Aunque ya se empezaban a ver las primeras pantallas, que permitían mostrar el número al que se llamaba.

 

El candybar

Fue Nokia la marca que popularizó este modelo, llamado así porque parecía una barra de caramelo. En lugar de la concha abatible, la tapa se deslizaba hacia abajo, dejando a la vista las teclas para marcar. La pantalla empezaba a ganar espacio, mostrando cada vez más información. También empezaron a utilizarse los teléfonos para enviar SMS.

 

Los PDA avanzan hacia las pantallas táctiles

En los años 90 hubo una revolución tecnológica, la primera de la era digital, que supuso un gran cambio. Por un lado, las redes inalámbricas empezaron a extenderse. Por el otro, se empezaron a ver dispositivos de bolsillo como las PDAs. Además de tener un precio asequible, el teclado físico desaparecía, dado lugar a una pantalla táctil que se manejaba con un puntero.

 

Un móvil que de verdad cabía en el bolsillo

Nokia volvió a convertirse en tendencia cuando aparecieron los modelos 6000. Estos teléfonos fueron de los primeros en incorporar pequeñas aplicaciones de ocio, como el popular juego Snake. Además, su tamaño era realmente pequeño, permitiendo poder llevar el teléfono en cualquier bolsillo.

 

El iPhone marca el camino hacia el smartphone

Apple pasó a ser la marca de referencia en telefonía móvil. Con el iPhone empezó una revolución en telefonía que nos lleva hasta hoy. Cámaras fotográfica y aplicaciones de todo tipo fueron a la par del 2G, 3G, $g y el futuro, el 5G del que ya s está hablando.

 

¿Lo siguiente?

La evolución del móvil no ha terminado. Ya se habla de teléfonos con pantalla flexible, hologramas y otros avances. Que están en puntos más o menos cercanos. De lo que podemos estar convencidos es de que si en 40 años hemos pasado de llevar un ladrillo o tener un ordenador en el bolsillo, de aquí a otros 40 no sabemos lo que podemos encontrarnos.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia