La estrategia corporativa es extremadamente importante para crear un negocio fuerte, creciente y rentable. Es la hoja de ruta que permitirá implementar y alcanzar la visión. Además, este plan aclara los objetivos empresariales a largo plazo y concretando los pasos necesarios para alcanzarlos en los próximos dos a cinco años.

Pero la planificación estratégica no es un ejercicio puntual. De hecho, no basta con definir y olvidarse. Las empresas necesitan revisar su estrategia corporativa, monitorizar el progreso en función de los hitos y adaptarse a las condiciones cambiantes. Para ello, deberán revisarse los planes regularmente, estableciendo los ajustes necesarios.

 

La revisión de la estrategia corporativa, una buena oportunidad de mejorar

La evaluación y revisión de la estrategia corporativa es una oportunidad para dar un paso atrás y evaluar el estado del negocio, compararlo con la industria, y realinear su visión, objetivos, prioridades y plan de acción.

Es preciso acordar con el equipo de gestión, cómo y cuándo se revisará este plan, así como qué información se necesitará para conseguirlo. Además, al realizar esta actualización, puede resultar recomendable seguir los siguientes pasos:

  1. Asegurarse de que los proyectos y actividades de la empresa están dentro de los parámetros de su visión, estrategia y objetivos.
  2. Revisar los factores internos y externos que pueden requerir cambios a nivel estratégico o afectar a la capacidad del negocio para alcanzar sus objetivos.
  3. Identificar escenarios potenciales y desarrollar planes de contingencia para ayudar a la empresa a mantenerse encaminada hacia alcanzar sus metas.

Otro aspecto a considerar es cuándo revisar el plan estratégico. La naturaleza y las necesidades de cada negocio determinarán el momento y la frecuencia del proceso de revisión de su plan estratégico. Por ejemplo, si se engloba en un mercado que cambia rápidamente, es posible que haya que revisar la estrategia corporativa más de una vez al año para mantener el ritmo.

En todo caso, independientemente del intervalo que se decida, conviene ser disciplinado y asegurarse de que suceda regularmente. De manera adicional, habrá que asegurarse de que el plan sobre el que se apoya la toma de decisiones está alineado con la realidad del negocio cada vez que:

  • Se inicia un nuevo proyecto.
  • Se abre una nueva etapa en la empresa, como el lanzamiento de un producto.
  • Hay que enfrentarse a cambios sustanciales en el entorno empresarial, como nuevas regulaciones o un periodo de inestabilidad financiera.

Revisar la estrategia corporativa de manera periódica es esencial para lograr estar siempre en línea con el propósito de la empresa y establecer objetivos realistas, estar preparado para poder adaptarse rápidamente a un entorno cambiante, superar problemas a corto plazo, encontrar formas de mejorar y potenciar la innovación.

¿Ya sabes cómo capitalizar las fortalezas de la organización en cada momento y aprovechar cada oportunidad que surge manteniendo actualizada la estrategia corporativa?

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia