En un interesante artículo firmado por Bill von Hippel, profesor de psicología de la universidad de Queensland (Australia) y Robert Trivers, biólogo y profesor de psicología de la universidad de Harvard, se afirma que el engaño es una práctica muy arraigada en el hombre y que la misma ha ido evolucionando porque le ha facilitado la supervivencia. Von Hippel y Trivers (2011) consideran que el hombre ha ido creando múltiples formas de engañar a los demás y de engañarse a sí mismo. De hecho, el auto-engaño se consolidó como forma de facilitación del engaño interpersonal con el propósito ignorar las señales que pudieran ser detectados como un engaño consciente. Como si de una mentira conscientemente “aceptada” se tratara. Por decirlo de otra forma: los seres humanos hemos desarrollado la habilidad de construir un sistema de principios subjetivos que nos permite manipular la información sobre nuestro entorno –y sobre nosotros mismos— para construir una realidad según nos convenga. Interiorizamos una realidad que distorsionamos y la interpretamos a nuestra voluntad. Y la percepción es ese procedimiento que nos permite conocer e interpretar las realidades externas de una forma particular.

En el mundo del arte y en el del cine especialmente se juega con proporcionar al espectador una ficción que sea “creíble” y aquí, de entre todos los elementos que ´están en juego, el sonido juego un papel crucial y es innegable su influencia sobre el conocimiento, la percepción y la emoción. De la misma forma, el engaño juega un rol fundamental, ya que los sonidos que se diseñan para que nosotros los asociemos a la imagen son en su mayoría falsos, es decir, son de mentira.

En el enlace que presentamos a continuación, podemos visualizar un reportaje en el que se muestran los trucos que se utilizan para lograr los efectos sonoros adecuados que acompañan a las imágenes. El diseñador de sonido, Ben Burtt, considerado por muchos el padre del diseño moderno del sonido para cine, explica su experiencia personal, desde su colaboración en la película La Guerra de las Galaxias, por la ganó un óscar por los efectos sonoros, hasta su participación en la película WALL E. Burtt nos explica cómo se inspiró en un artista llamado Jimmy MacDonald que creaba instrumentos para la ocasión para las películas de Walt Disney, en especial, los efectos de sonido de los dibujos animados. Sorprende ver cómo sincronizaban las imágenes con los efectos de sonidos grabados, y con la orquesta proporcionando el ambiente y reproduciendo igualmente sonidos (la lluvia, el sonido del tren…) de forma artesanal y sin manipulación en laboratorio, como se hace hoy día. Hasta el mismo Burtt nos explica que para reproducir el sonido del oxidado robot WALL-E deslizándose por el suelo recurrió a un viejo generador militar. Este es el link que nos muestra el vídeo:

La idea del engaño en el cine es recogida por el ingeniero y diseñador de sonido griego Tasos Frantzolas en una amena charla en TEDxAthens titulada “Everything you hear on film is a lie” (Todo lo que escuchas en la película es mentira), Tasos dice que el diseño del sonido se basa en el engaño y que prácticamente todos los sonidos que se escuchan son falsos. Durante la charla, presenta varios ejemplos de trucos utilizados en la producción del sonido para lograr engañar al cerebro mostrando así su papel narrativo en el cine. Tasos nos demuestra cómo se pueden obtener sonidos que asociamos a determinadas imágenes a las que acompañan y que en realidad se han obtenido de las formas más dispares. Algunos de los ejemplos más divertidos: el sonido de la lluvia cayendo se obtiene del chisporreo de un trozo de tocino friéndose, o una rotura de huesos se consigue machacando unos trozos de lechuga congelados. También habla de cómo se las ingenió Frank Serafine para simular el sonido de un submarino sumergido en el mar para la película La caza del Octubre Rojo haciendo un uso imaginativo de una bala de cañón y la piscina de su vecino.

También nos habla del papel del sonido, y de como puede hacernos entrar en la piel de un personaje e imaginar lo que está sintiendo. Los sonidos hablan al subconsciente y le hacen evocar situaciones familiares. Por asociación, el sonido de los pájaros puede hacernos tener una sensación de normalidad porque nos inspira paz, especialmente después de una secuencia de horror. Asociamos sonidos con conceptos, como el trueno con la ira, la rotura de cristales con un final de una relación…

Tasos finaliza su charla diciendo que conviene ofrecer herramientas para que otros profesionales del diseño de sonido puedan seguir “contando incluso mejores historias y creen aún más hermosas mentiras”: https://www.ted.com/talks/tasos_frantzolas_everything_you_hear_on_film_is_a_lie/transcript#t-193950

Y justamente como se trata de seguir “contando mentiras” y engañando conscientemente al público, se pone al servicio de los profesionales de este mundo (diseñadores de sonidos para películas, para videojuegos, para spots publicitarios), una librería online de sonidos de alta calidad y efectos ofrecidos por los mejores diseñadores de sonido de Hollywood y productores de música de vanguardia. Vale la pena echarle un vistazo

https://www.soundsnap.com/tags/ambience

Referencias:

Von Hippel W, & Trivers Robert. (2011) The evolution and psychology of self-deception. The Behavioral and brain sciences. Recuperado de :https://philpapers.org/rec/VONTEA-2

Autor

Dra. Anna Cazurra Basté

Profesora en el Máster Universitario en Interpretación e Investigación Musical de la VIU