Los drones de recreo son muy conocidos. Incluso se realizan competiciones con ellos. Aunque el ocio no es el único campo en el que se mueven estos vehículos, como hemos desatacado en muchas ocasiones. Los drones profesionales se utilizan cada vez en más ámbitos, aunque no con la misma frecuencia en todo el mundo. Más allá de si se permite el vuelo de un dron en áreas públicas o si en nuestro país es posible usarlo para ciertas tareas, queremos destacar cómo es un dron profesional y qué diferencias tiene con los que podemos encontrar en una juguetería, por ejemplo.  

La cámara, imprescindible

No se puede concebir un dron para uso profesional que no lleve una cámara incorporada. Dependiendo de para qué funciones se use, la resolución varía. Al igual que la posibilidad de capturar fotografías o imágenes en movimiento, almacenarlas en una memoria para su posterior visionado o transmitirlas en tiempo real a un terminal.

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Si las tareas para as que se usan los drones profesionales tienen que ver con la vigilancia, o la toma de fotografías aéreas, es evidente que hará falta una cámara mejor, de alta definición al menos. Además de un estabilizador de imagen, que no se encuentra en modelos de categorías inferiores.  

Motores menos ruidosos

Loas rotores de un dron de ocio suelen hacer bastante ruido. Esto se debe a que llevan escobillas que reciben la corriente mientras giran. Los drones que se utilizan en determinadas tareas son más silenciosos. Y lo son porque los motores no llevan un sistema de escobillas, sino una que reduce tanto el ruido como el roce de los componentes. Lo cual también hace que duren más tiempo sin sufrir desgaste.  

Autonomía de los drones profesionales

Para funcionar, los drones necesitan una fuente de energía. Algunos modelos están equipados con placas fotovoltáicas, aunque otros requieren de una batería ligera pero potente. Los drones más avanzados tienen una mayor autonomía que los modelos básicos, que les permiten recorrer distancias mayores. A pesar de todo, este es todavía un punto a mejorar. En el mejor de los casos las baterías no consiguen superar los 30 minutos. Siempre se puede llevar una de repuesto, aunque condiciona la distancia que se puede recorrer en una sola sesión.  

Localización GPS

Teniendo en cuenta que los drones profesionales pueden llegar a ser bastante costosos, es natural que también incorporen un GPS. Este puede usarse para saber en todo momento dónde se encuentra el dron, o marcar las coordenadas a las que se quiere dirigir en el caso de modelos autotripulados. Otros pueden programarse para que sigan un objeto en concreto, como un vehículo de tierra o un barco.  

Tareas de mantenimiento avanzadas

Al igual que no es igual un coche de juguete que un automóvil, un dron profesional necesita expertos en mantenimiento que conozcan los métodos más eficaces para realizarlo. También deben saber cuáles son las características de cada modelo, por las particularidades que tiene cada uno. Solo así se puede lograr el mejor rendimiento de un dron para realizar su tarea.  

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia