¿Cómo influye nuestra información genética en nuestra nutrición? ¿Y viceversa? ¿Puede nuestra dieta aumentar la probabilidad de aparición de enfermedades? ¿Por qué es posible que dos personas con dietas similares no tengan el mismo índice de masa corporal o sus resultados en un análisis clínico sean diferentes? ¿Podemos prevenir enfermedades a través de lo que comemos?

A estas y otras preguntas, intenta dar respuesta una nueva ciencia: la nutrigenética.

La nutrigenética tiene como objetivo comprender cómo la composición genética de un individuo afecta a la respuesta a la dieta.

Para entender este término, es necesario comprender que los seres humanos somos genéticamente diferentes, y que nuestras respuestas al ambiente, incluyendo a la dieta, son individuales.

La importancia de las variaciones genéticas en la respuesta fisiológica a determinados nutrientes ha sido descrita en diferentes trabajos, y el análisis de las variaciones proporciona una poderosa herramienta molecular para investigar el papel de la nutrición en la salud humana y en las enfermedades, y su consideración en estudios clínicos, metabólicos y epidemiológicos puede contribuir enormemente a la definición de dieta individuales.

Las enfermedades derivadas de la falta de aportes de vitaminas o minerales son bien conocidas, por ejemplo el escorbuto, producida por falta de vitamina C [1] y la pelagra, producida por falta de vitamina B3 [2]. Sin embargo, en los últimos años han ido apareciendo más y más estudios epidemiológicos sugiriendo que no sólo es importante la deficiencia de un nutriente en particular, sino que la protección frente a ciertas enfermedades está muy influenciada por la presencia en la dieta de muchos otros compuestos en una proporción adecuada, desde por ejemplo vitaminas a ciertos ácidos grasos, o incluso compuestos específicos como el reverastrol, presente en el vino tinto.

El Proyecto del Genoma Humano ha permitido la identificación de variantes génicas dentro de las poblaciones que desempeñan un papel fundamental en la predicción de la respuesta individual a los fármacos, (farmacogenética) lo que ha conducido al concepto de "medicina personalizada". Sin embargo, esta revolución también ha llevado a la nutrigenética: es decir, a intentar comprender las diferentes respuestas a los componentes de la dieta a partir de nuestra genética individual, para finalmente llegar al concepto de “dieta personalizada”

Por desgracia, la traducción de la información a la práctica médica es lenta debido principalmente al tiempo necesario para acumular datos poblacionales sobre la incidencia y la importancia de estas variaciones que pueden afectar en nuestra dieta. Además, a pesar del desarrollo de nuevas tecnologías más accesibles para la secuenciación del genoma humano, estas tecnologías siguen siendo costosas para la aplicación general en la población.

Aunque actualmente ya existen en el mercado diferentes test que intentan determinar una dieta personalizada dependiendo de los genes [3], todavía son test sencillos que solo dan una información somera. También es importante señalar que no existen estándares uniformes para realizar estudios epidemiológicos nutricionales, lo que hace más complicado su aplicación en la población general.

Además, la realización de estudios epidemiológicos a escala poblacional en ausencia de conocimientos genéticos puede dar lugar a conclusiones científicas erróneas y a recomendaciones nutricionales inexactas.

Por lo tanto, podemos deducir que a partir de ahora ya no vamos a entender la dieta como simple nutrición, teniendo en cuenta únicamente aquello que ingerimos, sino que estos conceptos van a quedar unidos irremediablemente a los de genética.

Tal vez en un futuro no muy lejano, según nuestra propia genética, podamos diseñar una dieta personalizada que nos permita vivir más tiempo de forma saludable, induciendo genes promotores de la salud y reduciendo la expresión de genes promotores de la enfermedad, estableciendo a la nutrigenética como una disciplina esencial para la nutrición y la práctica dietética.

“Deja que la comida sea tu medicina y la medicina tu alimento”

Hipócrates, 400 A.C.

Para más información sobre nutrigenética con algunos ejemplos, podéis seguir los siguientes enlaces:

https://youtu.be/M-YegmSuJII

https://youtu.be/LES5LId3bmY

https://youtu.be/YpY5G4GC2ek

Dra. Jessica Furriol

Profesora en el Máster en Nutrición y Actividad Física para la promoción de la salud

Universidad Internacional de Valencia (VIU)

 

Bibliografía:

  1. Carpenter, K.J., The history of scurvy and vitamin C. 1st paperback ed. 1988, Cambridge ; New York: Cambridge University Press. viii, 288 p.
  2. Frankenburg, F.R., Vitamin discoveries and disasters : history, science, and controversies. Praeger series on contemporary health and living. 2009, Santa Barbara, Calif.: Praeger/ABC-CLIO. xiii, 143 pages.
  3. http://www.cinfa.com/cinfa/noticias/detalle.aspx?idReg=10158&idtipo=2&idmenu=109&idpadre=16.