Los robots desempeñarán un papel fundamental en toda la fuerza laboral moderna, de hecho, según datos de PWC la proporción de empleos con alto riesgo de automatización será del 30 % a mediados de la década de 2030. Pero, ¿llegarán también a la dirección de una empresa estos nuevos robots?

 

Autómatas en la dirección de una empresa

Prepararse para compartir espacio con robots como colegas o aprender nuevas habilidades a medida que los robots se hacen cargo de las tareas más repetitivas o peligrosas va a ser algo cada vez más habitual. Los trabajos cambiarán a medida que se implementan más aplicaciones de inteligencia artificial o automatización de procesos robóticos.

Y, como cabría esperar, la introducción de robots en la fuerza laboral también repercutirá en la dirección de una empresa.

Los altos ejecutivos no solo liderarán el cambio hacia la automatización en sus operaciones de negocio, sino que también deben estar preparados para que sus propios trabajos se transformen:

  • Al tener que gestionar una fuerza laboral híbrida de personas y robots, que requerirá un tipo diferente de liderazgo. Será preciso combinar las habilidades humanas por excelencia, como la empatía, con una mentalidad experta en tecnología e impulsada por los datos.
  • Por la aparición de nuevos roles, como el director de robótica o los líderes a cargo de la ética tecnológica. A raíz de la aparición de nuevas necesidades, se buscarán diferentes tipos de talento, profesionales con experiencia en puestos gerenciales pero una formación actualizada y orientada a los nuevos requisitos que impone el entorno al negocio.

 

¿Cómo se transformará la gestión de los líderes al frente de la dirección de una empresa?

La gerencia no debería demorar el diseño de una hoja de ruta que prevea las necesidades y cambios a cinco o diez años vista. No solo debería evaluar objetivamente sus propias fortalezas, sino también identificar sus lagunas de conocimiento o experiencia, para detectar cuáles son las áreas donde necesitan desarrollar nuevas habilidades.

A pesar de que quienes ocupan cargos en la dirección de una empresa tienen menos probabilidades de ser desplazados por la automatización que otros roles como, por ejemplo, los relacionados con funciones de fábrica o de oficina; es indudable que la naturaleza del trabajo de los líderes, sin duda, sufrirá grandes cambios. Ejemplo de ellos son:

  • Más tiempo para actividades prospectivas y más datos para descubrir la mejor manera de servir a los clientes, aprovechando la automatización.
  • Necesidad de proporcionar la visión y el liderazgo en la empresa, impulsando el cambio y guiando a la organización a través de su transformación digital.
  • Importancia de su papel a la hora de fomentar una cultura en la que los humanos y los robots coexistan con confianza, respeto y dignidad.
  • Relevancia de comprender las relaciones físicas y digitales y establecer los controles necesarios.
  • Papel clave a la hora de cerrar cualquier brecha en el conocimiento de la tecnología a medida que se desarrolla un sentido agudo de cómo los cambios están afectando al negocio.
  • Capacidad para incorporar la robótica y la inteligencia artificial en línea con una estrategia digital general.
  • Visión para evaluar las capacidades actuales de los empleados, con miras a la mejora y establecimiento de programas de formación y reciclaje.
  • Poder de persuasión para alentar a los empleados a aceptar la idea de que la automatización ayudará a que sus trabajos sean más satisfactorios y ellos mismos considerados como aún más valiosos para la empresa.

Al igual que sucede con todas las transformaciones, los negocios no integrarán la automatización de la noche a la mañana. Sin embargo, dado el ritmo de adopción, la dirección de una empresa es la primera que tiene que adaptarse a medida que las tecnologías emergentes ganan importancia y escalan rápidamente.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia