Con la llegada del verano resurgen las dietas de todo tipo que aseguran perder peso. Muchas dietas implican cierto grado de restricción alimenticia, ya sea contando y reduciendo calorías, restringiendo el tamaño de las porciones o evitando grupos de alimentos, la sabiduría común sostiene que para bajar de peso necesita comer menos. Pero, ¿qué ocurre si restringir la comida en realidad tiene el efecto opuesto y hace que ganes peso? Puede parecer contradictorio, pero la investigación en temas de nutrición sugiere lo contrario. Nuestros cuerpos en realidad necesitan calorías para sobrevivir porque sin energía, nuestras células morirían y nuestros órganos dejarían de funcionar. Adquirimos esta energía a través de alimentos y bebidas en forma de calorías. La cantidad de calorías que contiene el alimento nos dice cuánta energía potencial poseen. La restricción de alimentos en realidad puede conducir a un aumento de peso, por ejemplo ¿Alguna vez te has comido un paquete entero de galletas? Todos hemos pasado por eso, pero esto es más probable que ocurra si se ha estado restringiendo la ingesta de alimentos. Los estudios indican que la restricción alimenticia fomentaba los episodios de atracones. Esas galletas, ¡resultan mucho más irresistibles si has comido solo zanahorias todo el día! Por tanto, reducir el consumo de calorías puede conducir a generar ansiedad por consumir determinados alimentos.

La restricción de alimentos es un círculo vicioso que lleva a atracones y de vuelta a la restricción. Sin embargo, muchas dietas parecen fomentar la restricción de alimentos y el control de calorías. Estas dietas, no solo son insostenibles, sino que indirectamente / inadvertidamente fomentan los atracones. Las personas reducen las calorías, terminan hambrientas y finalmente se derrumban. La investigación ha demostrado que un poco de atención junto con hábitos alimenticios saludables pueden ayudar a perder peso, al mismo tiempo que se pueden evitar los atracones. Hacer un seguimiento de la cantidad de calorías que uno consume es importante para perder peso. Si se queman más calorías de las que se consumen a través de la actividad física, el cuerpo localizará otras calorías para quemar en busca de energía, utilizando las calorías de las reservas de grasa del cuerpo y estimulando así la pérdida de peso.

El problema aparece cuando se consumen "calorías vacías"; es decir, alimentos altos en energía, pero bajos en valor nutricional. Estos alimentos incluyen comidas rápidas y comidas con alto contenido de grasas y / o azúcar, como helados o beicon. En Estados Unidos, más del 11 por ciento de las calorías diarias provienen de comidas rápidas, y se consumen una media de 336 calorías por día en bebidas azucaradas. Es decir, 2.000 calorías en forma de vegetales y proteínas sin grasas proporcionarán un resultado muy diferente a las 2.000 calorías de una gran hamburguesa de comida rápida. Por otro lado, las calorías vacías más peligrosas no son los refrescos y las hamburguesas que consumes voluntariamente, sino que son las que te hacen creer que son saludables. Son las madalenas para el desayuno y las barras de cereales procesadas que parecen sanas, pero están en su mayoría vacías.

Así, no solo se trata de la cantidad de calorías, sino también de las calorías que realmente importan. Hay que minimizar los alimentos procesados ​​y refinados de la dieta. Se deben comer "alimentos primarios" (alimentos integrales naturales como frutas, verduras, proteínas magras, nueces, semillas y grasas omega 3 saludables) para obtener mejores resultados. Cuando consumes alimentos primarios, tu cuerpo envía las señales hormonales correctas para indicar saciedad, lo que ayudará a evitar comer en exceso.

Por tanto, para lograr una pérdida de peso rápida y, lo que es más importante, saludable, es importante seguir una dieta baja en calorías, pero a través de alimentos y suplementos que tienen un alto valor nutricional. Los estudios nutricionales nos dicen como una dieta con muy baja cantidad de calorías o una dieta baja en calorías supervisadas médicamente, las personas podrían perder entre uno y dos kilos por semana, consumiendo una variedad de comidas y productos alimenticios que saben bien y están diseñados científicamente para tener un alto valor nutricional. La obesidad está en aumento, y los costos de atención médica y las tasas de mortalidad temprana están aumentando con ella. Pero esta epidemia se puede combatir con pérdida de peso con la ayuda de profesionales.

 

Referencias útiles

M.M Hagan, P.K Wauford, P.C Chandler, L.AJarrett R.J Rybak, K Blackburn. 2002. A new animal model of binge eating: Key synergistic role of past caloric restriction and stress. Physiology & Behavior. 77, 45-54.

Díaz De Santos. Tratado de nutrición, 1999.

Empty-Calorie Foods Vs. Nutrient-Dense Foods

Author

Dr. Roberto Pérez Torrado

Profesor del Máster en Nutrición, Salud y Actividad Física en la Universidad Internacional de Valencia (VIU)