El método científico es la manera en que se obtiene conocimiento de manera segura y certera siguiendo una serie de pasos bien definidos. De este modo, se puede comprobar que la información conseguida es verdadera, ya que es verificable mediante un experimento que reproduzca las condiciones anteriores que han servido para llegar a un conocimiento concreto. Cualquier ejemplo de método científico deberá seguir una serie de pasos concretos, que serán los que determinen su carácter de científico y no de otra forma de conocimiento.

A pesar de lo que pueda parecer en un principio, un ejemplo de método científico no tiene que ser, necesariamente muy complicado. De hecho, si lo aplicaciones a una realidad cercana y perfectamente tangible, veremos que el estudio de la realidad mediante la ciencia es mucho más sencillo de lo que pueda parecer.

¿Cuáles son los pasos del método científico?

Según el tipo de ciencia y el campo en el que nos encontremos, podrán ser más o menos. Sin embargo, en todos los casos, siempre estaremos ante una estructura que deberá contar con, al menos cinco pasos:

  • Observación: Hace referencia a una realidad que es contemplada y que se quiere estudiar o comprender.
  • Hipótesis: Es una idea que se formula y que podría ser una posible explicación de la observación llevada a cabo.
  • Experimentación: Consiste en llevar a cabo los experimentos que sean necesarios para comprobar o refutar la hipótesis.

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  • Teoría: De cada a los experimentos realizados, se elaborará una teoría que debería explicar la situación observada y que se basará en la hipótesis más probable.
  • Conclusiones: De cara a la teoría formulada, se exponen todos los resultados de la investigación llevada a cabo.

 

Ejemplo de método científico

A la hora de estudiar un ejemplo de método científico, vamos a tomar algo que sea sencillo y propio de nuestra vida cotidiana, lo que servirá para reforzar que el método científico se puede aplicar a prácticamente cualquier cosa, y no solo a investigaciones trascendentes.

Imaginemos que llegamos un día a casa y, al ir a encender al televisión, esta no responde. ¿Cómo aplicaríamos el método científico?

  • Observación: La observación en este caso se haría respecto del propio aparato de televisión y del mando a distancia que no hace que se encienda. Observaríamos todo lo relativo al objeto en cuestión que queremos estudiar: su estado físico, las conexiones de los cables, si el mando a distancia tiene pilas, si hay electricidad en el resto de la casa, etc.
  • Hipótesis: Tras haber realizado las observaciones pertinentes, formularíamos las hipótesis probables. Debido a que la televisión sí que está conectada al enchufe y que el resto de la casa sí que tiene electricidad, deducimos que el fallo que hace que no se encienda tiene que estar o bien en las pilas del mando a distancia, o en el propio aparato de televisión o en el mando a distancia.
  • Experimentación: De este modo, llevaríamos a cabo varios experimentos. Por ejemplo, probaríamos a cambiar las pilas al mando a distancia e intentaríamos encender la televisión ahora, o probaríamos a encender el televisor directamente con el botón de la propia caja de la televisión en lugar de hacerlo con el mando a distancia, etc.
  • Teoría: A partir de los resultados de los experimentos, elaboraríamos una teoría que contemplase toda la información de la que disponemos. Si después de hacer todos los experimentos anteriormente mencionados la televisión sigue sin encenderse, podremos descartar que el fallo esté en la caja de la televisión o en las pilas del mando a distancia. Por lo que, parecerá probable, que el fallo deberá estar en el propio mando a distancia o en algún componente de la caja que no esté relacionado con el botón de encendido.
  • Conclusión: La conclusión será el conocimiento que obtendremos a partir de los pasos anteriores. De este modo, la conclusión será que, o bien el mando a distancia, o un elemento de la televisión que no es el botón de encendido, o ambos a la vez, están averiados y, por eso, la televisión no se enciende.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia