Muchos de nosotros tendemos a buscar relaciones que nos aporten estabilidad, seguridad, intimidad y sexualidad, sin darnos cuenta que aferrarnos a una persona o a una situación  puede tener efectos negativos en nuestro bienestar. Por ese motivo, vamos a hablar de la dependencia emocional, de su tratamiento y de sus causas.

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El psicólogo Walter Riso en su libro “Desapegarse sin anestesia” define el apego como una vinculación mental y emocional (generalmente obsesiva) a objetos, personas, actividades, ideas o sentimientos, originada en la creencia irracional de que ese vínculo proveerá, de manera única, y permanente, placer, seguridad y autorrealización.

 

Tratamiento de la dependencia emocional y causas

Como en todo proceso de dependencia el primer paso para el tratamiento consiste en que la persona que lo padece lo reconozca y de esa forma busque apoyo psicológico con un terapeuta.

Generalmente, el psicólogo ayudará a ver al paciente la causa de esa dependencia que puede ser de varios tipos:

  • Baja autoestima. Una persona con baja autoestima necesita el reconocimiento de los demás, no sabe encajar las críticas, se siente inferior o no aprecia su físico, entre otros aspectos.
  • Miedo a los cambios. La dependencia puede estar relacionada con un miedo a cambiar algún aspecto de la vida aunque nos haga infeliz. Es, básicamente, lo que decía el refrán: “Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”.
  • Necesidad de afecto. Se relaciona con la baja autoestima. Una persona que no se quiere a sí misma necesita el afecto de los demás, ya sea de su pareja, de sus amigos o de sus familiares.

El tratamiento, por lo tanto, puede suponer una serie de sesiones a lo largo de un tiempo para que el paciente aprenda a quererse a sí mismo y desarrolle herramientas para evitar la dependencia emocional como:

  • Aprender a enfrentarse a la falta de aquello que le produce el apego.
  • Ser realista y ver la situación tal cual es.
  • Aprender a recibir críticas y que no afecten.
  • Aceptar que nada dura para siempre, que los cambios existen, que son buenos y hay que afrontarlos.
  • Dedicar tiempo a cosas que nos gustan.
  • Apreciar la soledad.

Superar la dependencia emocional lleva tiempo y se trata de un aprendizaje que es esencial para crear relaciones sanas y duraderas.

 

La dependencia emocional en la pareja

La dependencia emocional de una pareja es bastante frecuente y se puede manifestar de muchas formas como las siguientes:

  • Existe una falta de equilibrio en la relación, porque una de las personas deja que la otra tome todas las decisiones.
  • La persona apegada tiene pánico a una ruptura y hace lo que sea para que no se produzca.
  • La persona dependiente siempre pone en primer lugar a su pareja, por delante de sus amigos o de su familia, lo que produce un distanciamiento con estos.
  • Se tiende a idealizar mucho a la pareja, se ve a una persona que no es real y que, probablemente no existe.

 

En las situaciones de dependencia, por lo tanto, es esencial reforzar la autoestima y crear un espacio propio donde disfrutar de las cosas que nos gustan y de nosotros mismos.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia