Actualmente, está perfectamente asumido que la educación, de cualquier tipo y nivel, se puede dar en cualquier momento del ciclo vital de la persona. Esto significa que la edad no es un elemento que tenga porque limitar, y mucho menos convertirse en impeditivo, de la formación de una persona.

La European Comission distingue tres contextos diferentes (cada uno de ellos tienen lugar en un espacio diferente) en el aprendizaje en la edad adulta:

  • Aprendizaje formal.
  • Aprendizaje no formal.
  • Aprendizaje informal.

 Aprendizaje formal

El aprendizaje formal se produce como resultado de las experiencias en las instituciones de educación y formación, con objetivos estructurados de aprendizaje, unos horarios definidos y a través de unos apoyos sistematizados, formalizados y normalizados. Se trata de unos estudios que conducen a una certificación, con una perspectiva intencional desde el punto de vista del educando.

El escenario más habitual adonde los adultos llevan a cabo una educación formal es en la educación superior o universitaria. Estos son algunos datos relevantes sobre la universidad española durante el curso 2013-2014:

  • El Sistema Universitario Español lo conforman, en el curso 2013-2014, un total de 82 universidades (impartiendo docencia 80), distribuidas en 236 campus las presenciales y 112 sedes las no presenciales y especiales. De las 82 universidades 50 son de titularidad pública y 32 privada.
  • En España hay 1,75 universidades por cada millón de habitantes.
  • Si se tiene en cuenta sólo la población en edad universitaria teórica (entre 18 y 24 años) el número de universidades por millón de población se sitúa en 24,6.

Aprendizaje no formal

El aprendizaje no formal se caracteriza por no ser ofrecido por una institución de educación o formación y porque generalmente no conduce a una certificación. No obstante, sí que se trata de un aprendizaje estructurado en lo que se refiere a objetivos, horarios y apoyo. También es intencional desde el punto de vista del educando.

Dentro de la educación no formal podríamos englobar las formación que se imparte en las Escuelas de Adultos, en las Universidades Populares y en los centros de Formación Permanente y de Recualificación Profesional, como los Servicios Estatales y Autonómicos de Empleo.

Un aspecto muy importante de la educación no formal lo constituyen los procesos de alfabetización funcional de formación de personas adultas, con una finalidad académica, en los centros de Formación de Personas Adultas.

Entre las enseñanzas de las personas adultas en este contexto, se encuentra la adquisición y desarrollo de competencias para la comunicación oral y escrita. Esta se plantea como una competencia básica en el aprendizaje a lo largo de la vida y, por lo tanto, se integra de forma transversal en el resto de conocimientos formativos.

Aprendizaje informal

El aprendizaje informal es el resultado de las actividades de la vida diaria relacionadas con el trabajo, la familia y el ocio. Se trata de un aprendizaje no estructurado, no conduce a la certificación y no suele tener un carácter intencional. Al tratarse de un tipo de información que no está institucionalizada, no es posible disponer de datos ni ejemplos fiables y objetivos.

educación para adultos

Además del contexto, la metodología de enseñanza en la edad adulta debe adaptarse a los contextos y procesos psicológicos propios de los personas de más edad: diferente carga horaria, amplia utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), variación de la distribución de los contenidos o utilización flexible de los itinerarios educativos.