El consumo de sustancias continúa siendo un grave problema a nivel global; en nuestra sociedad, este  fenómeno evoluciona a la par que su contexto, económico, legal etc. Dentro de este proceso, en los últimos años se denota  un cambio de tendencia hacia el uso de nuevas drogas, diferentes formas de consumo y adquisición de las sustancias, la Agencia Europea para el Control de Drogas y Drogadicción ha publicado recientemente su informe anual sobre los problemas concernientes a las drogas en Europa, además de identificar el ya conocido tráfico y consumo de las sustancias más populares, como cocaína, anfetaminas, opiáceos y cannabis, presta una especial atención al problema de otras sustancias conocidas como nuevas sustancias psicoactivas o “legal highs

Estas sustancias son compuestos que presentan en su estructura molecular modificaciones con respecto a las drogas de diseño tradicionales, de manera que producen efectos similares pero dada su novedad estructural no están registradas como sustancias ilegales y por lo tanto su fiscalización escapa a los mecanismos tradicionales que control legal, detección, etc. A su vez, existe la percepción en el consumidor que son relativamente poco nocivas, si bien la evidencia científica demuestra que producen afección a nivel neurológico, cardíaco, etc.,  y que su consumo continuado produce también problemas de tipología psicopatológica. Dentro de esta familia de drogas, se incluyen tanto sustancias de síntesis química así como también de origen natural, con su estructura molecular modificada sintéticamente en busca de producir mayores efectos psicotrópicos.

Solo en el año 2015 se detectaron en Europa 98 nuevas sustancias, donde una cuarta parte eran cannabinoides sintéticos, la mayoría de ellas se pueden adquirir de manera virtual, ya que en internet, existe un vacío legal que permite su distribución, principalmente como incienso, sales de baño, o artículos para coleccionistas, lo que permite a las empresas vinculadas  eludir todo tipo de control sanitario y legal. Su comercialización adquiere diferentes formas: en polvo, comprimidos, etc. Según su presentación, las sustancias tratan de emular a otras ilegalizadas, como la cocaína, el éxtasis o la marihuana, incluso, la publicidad del producto señala que los efectos son similares a esas sustancias, a la vez que indica paradójicamente que no son aptas para consumo humano, y así parece ser debido a los cada vez más frecuentes y reportados casos de episodios psicóticos, cuadros graves de ansiedad, catatonia, etc.

Parece pues necesario, adaptar las intervenciones existentes de prevención, tratamiento y reducción de daños para problemas asociados al consumo de nuevas sustancias, siendo conscientes en todo momento que esta realidad, entraña retos específicos en diversos ámbitos, como los centros penitenciarios, medicina laboral, etc., por lo que es importante el desarrollo de formación y de intervenciones centradas específicamente en el consumo de nuevas drogas y en los daños para la salud asociados; tales como la confección de materiales preventivos, prestación de asesoramiento para la reducción de daños y la elaboración de directrices terapéuticas especializadas;  toda esta temática es ampliamente abordada de forma específica en el Máster Universitario en Prevención de Drogodependencias y otras Conductas Adictivas, donde se ofrece formación vinculada a la prevención del consumo, la génesis de la enfermedad así como de la patología mental o dual asociada al mismo.

https://www.youtube.com/watch?v=EpRsCCOGNWk

Abel Baquero Escribano.

Docente en el Máster Prevención de Drogodependencias y otras Conductas Adictivas de la VIU