La vida laboral presenta muchos retos para todos los trabajadores. A veces, puedes tener dudas sobre cuál es el mejor modo de afrontar las situaciones, o los estados de ánimo, que se van produciendo en las distintas etapas profesionales. Para ello, tienes la posibilidad de acudir a los servicios del coaching laboral. Esta fórmula se presenta como una buena oportunidad en muchos casos y ayuda a recuperar la confianza para avanzar en tu desarrollo profesional.

El primer gran desafío, que puede necesitar el apoyo del coaching laboral, se produce al adentrarse por primera vez en el mercado de trabajo, con la búsqueda del primer empleo. El mundo laboral es muy complejo y competitivo, especialmente para los jóvenes, y nunca viene mal un poco de ayuda para aprender a moverse en él con mejores resultados.

Una vez dentro de la empresa, estos son algunos ejemplos de las dificultades que puedes tener que afrontar:

  • Solicitar un aumento de sueldo
  • Mejorar las relaciones con los compañeros y jefes
  • Combatir el desencanto y la falta de motivación
  • Mejorar la capacidad de liderazgo.
  • Reciclarse profesionalmente.
  • Desarrollar la capacidad emprendedora.

 

 

Los objetivos del coaching laboral

El coaching laboral se centra en reforzar tus posibilidades. Te ofrece apoyo y te guía en los problemas que puedas tener: en los procesos de búsqueda de empleo, en el enfoque para la elección de la carrera profesional o en las relaciones de trabajo. En definitiva, puede actuar en cualquier aspecto que suponga un obstáculo que te impide lograr tus metas.

Muchos de los conflictos en las empresas se producen por una deficiencia en la comunicación. Esta circunstancia se puede presentar de muchas maneras: en las conversaciones entre compañeros que generan malos entendidos, en las opiniones o juicios sobre cómo se deben hacer las cosas, en lo que se espera de cada uno, etc.

Es bastante común, que los focos de conflicto tengan que ver con la figura del jefe o líder y su poca capacidad para promover relaciones de trabajo colaborativas y más sanas. Y también, según lo dicho, que no sepan promover una comunicación más directa y responsable.

Por todo esto, el coaching laboral también puede ser una iniciativa de la empresa. Como una estrategia para mejorar la dirección y los resultados de los equipos de trabajo. Uno de los retos de todas las empresas es el de mejorar la productividad y eso implica aprovechar mejor los recursos humanos y favorecer un ambiente de trabajo más motivador e integrador.

 

El coaching laboral para equipos.

Los servicios de coaching laboral se puede realizar de dos modos: el coaching individual y el coaching de equipos. El primer modelo, ya hemos visto lo que te puede aportar, y está especialmente indicado para desarrollar tu capacidad de liderazgo y tener mayores posibilidades de crecimiento profesional.

En el coaching de equipo, el trabajo se focaliza sobre la labor de liderazgo. El enfoque es lograr la máxima alineación entre el líder y el equipo.  En este tipo de coaching pueden intervenir todos los miembros del equipo indicando las dificultades que encuentran, para entender su función dentro del grupo o para lograr los objetivos que se le plantean. Los factores clave son conseguir la máxima eficiencia y la cohesión del equipo. El resultado final debe ser un equipo sostenible, estratégico y cohesionado.

En definitiva, a nivel individual un coach puede desbloquear aquellas acciones que lleven mucho tiempo paradas por falta de decisión o por no saber cómo afrontarlas. Y, a nivel de grupo, puede ofrecer mejores resultados en los equipos de trabajo y la gestión de proyectos, para aumentar así la eficiencia de la empresa.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia