El auge de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) tiene una influencia alrededor del mundo (García-Castillo, 2013). Según el Instituto Nacional de Estadística, en los hogares españoles ha habido un incremento progresivo del uso de ordenadores e internet desde 2006, y actualmente el 78,4% tiene ordenador y el 83,4% dispone de acceso a internet. Además, el uso de dispositivos móviles sigue aumentando, y su utilización por parte de niños y adolescentes es cada vez más común. De hecho, a los 12 años el 75% de los niños tiene dispositivo móvil propio.

La falta de formación de los usuarios respecto al uso de las TIC ha tenido diferentes consecuencias. Por un lado, ha generado la adaptación de conductas delictivas al entorno digital, como son el ciberbullying (o ciberacoso) o el grooming (la utilización de un adulto para atraer a un menor y en última instancia abusar sexualmente de él). Por otro lado, la falta de entendimiento de un uso correcto de las TIC ha generado un abuso de las mismas (Echeburúa & De Corral, 2010).

Respecto al uso abusivo de las TIC que desembocaría en última instancia en la adicción a las mismas. Para identificar si alguien es adicto a las TIC se deben cumplir las siguientes características: hay una inclinación desmesurada a su utilización, su uso interviene gravemente en la vida cotidiana, genera dependencia y resta libertad, en su inicio existe una sensación de placer al usar las TIC pero posteriormente se usan para aliviar la tensión emocional de no utilizarlas, y por último, las personas muestran síndrome de abstinencia (Moll & Odriozola, 2014).

Es necesario, por tanto, establecer una serie de acciones educativas tanto desde el ámbito familiar como desde los centros educativos con el fin de prevenir y promover factores de protección de la adicción a las TIC. A continuación os expongo algunas de ellos (Moll & Odriozola, 2014; Odriozola, 2012):

  • Estipular un horario de uso de TIC: la Academia Americana de Pediatría estipula que antes de los 18 meses los niños no deben estar expuestos a pantallas, entre los 18 meses y los 2 años en compañía del adulto, entre los 2 años y los 5 años un máximo de una hora y en compañía del adulto, y a partir de los 6 años se deben establecer límites claros y en base al cumplimiento de otras actividades necesarias para su desarrollo.
  • Lugares de uso de las TIC: establecer entornos comunes del uso de las TIC donde haya un adulto (en el aula con el docente o en el comedor con la familia).
  • Normas claras: pautas de convivencia desde pequeños en el aula y en el hogar donde previamente los niños conozcan consecuencias positivas y negativas.
  • Fomentar las relaciones sociales con otros niños: ir al parque diariamente, participar de cumpleaños, valorar actividades lúdicas de vuestro municipio, fomentar las actividades colaborativas,…
  • Desarrollar intereses culturales: el teatro, el cine o la lectura desarrollan la capacidad reflexiva y amplían la visión sobre lo que sucede a nuestros alrededor.
  • Práctica deportiva: La práctica deportiva plantea situaciones donde se han de resolver acciones con un nivel de activación alto pero con el refuerzo lúdico, mejora el autoconcepto físico o potencia un grupo de referencia, entre otros aspectos.
  • Comunicación: desarrollar una comunicación diaria (evitando preguntas automáticas: ¿habéis hecho los deberes? o ¿qué tal el día?), además de lúdica (mediante el uso de juegos de mesa en casa o metodologías activas en el aula).
  • El adulto como modelo: ser un ejemplo positivo del uso de las TIC.
  • El adulto como aprendiz: tener interés en las TIC que utilizan y para qué lo hacen, así como buscar espacios de formación para aprender cómo funcionan las TIC.

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Referencias:

 

  • Echeburúa, E., & De Corral, P. (2010). Adicción a las nuevas tecnologías ya las redes sociales en jóvenes: un nuevo reto. Adicciones, 22(2).
  • García del Castillo, J. A. (2013). Adicciones tecnológicas: el auge de las redes sociales. Salud y drogas, 13(1).
  • Moll, A. R., & Odriozola, E. E. (2014). Adicción a las redes sociales y nuevas tecnologías en niños y adolescentes. Ediciones Pirámide.
  • Odriozola, E. E. (2012). Factores de riesgo y factores de protección en la adicción a las nuevas tecnologías y redes sociales en jóvenes y adolescentes. Rev Esp Drogodepend [Internet], 4, 435-48.

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Autor

Juan Vicente Blázquez Garcés

Profesor colaborador del Máster Universitario en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de conducta en la Escuela.