Iniciar una carrera por internet o un curso online puede ser, sin duda, algo realmente muy interesante si queremos compaginar dichos estudios con el trabajo. No obstante, muchas veces cuando nos inscribimos encontramos ciertas dificultades para seguirlo debidamente. Es por esto que ofrecemos unas orientaciones al respecto.

La primera recomendación que podemos hacer en relación al hecho de iniciar una formación online es que estudiemos algo que realmente nos guste y nos motive. Cuando uno inicia un curso por internet lo hace para seguirlo desde casa y ahí normalmente tenemos demasiadas distracciones que nos impiden concentrarnos. Si escogemos algo que nos interese, sacaremos el tiempo de dónde sea para seguir correctamente la formación.

 

 

Cuando hayamos escogido los estudios que queramos cursar, deberemos hacernos un horario específico para seguir la formación. Relacionado con este consejo, es muy recomendable que nos apuntemos en un calendario grande las tareas que tengamos que entregar. De esta manera, no se nos irá el santo al cielo y podremos seguir debidamente el curso.

Una vez que hayamos hecho un calendario específico con todas las tareas por hacer, conviene que nos hagamos una lista con los pequeños deberes de cada día. Es más motivante ir tachando a diario tareas que ver una gran lista de cosas por hacer en un mes.

Si lo podemos tener, es muy deseable que tengamos un espacio cómodo para realizar el curso. Un ordenador encima de un escritorio, con una silla confortable, una cámara web, unos auriculares y un teléfono por si tenemos que consultar alguna duda a algún responsable del curso.

Durante el tiempo de estudio, descansaremos cinco minutos cada hora y, si es posible, no lo haremos delante del ordenador. Es ideal darse una vuelta por casa y tomar un café, una infusión, etc. Respetar las horas de las comidas es importantísimo.

Conviene que llevemos a cabo distintas tareas durante las horas de estudio. No es nada aconsejable realizar un mismo tipo de trabajo durante mucho tiempo. Conviene alternar momentos de estudio de codos con ejercicios, lectura de apuntes, visionado de vídeos, etc.

Es muy recomendable dejar siempre lo fácil para el final y lo difícil para el principio. Si lo hacemos al revés aquellas tareas más complicadas lo serán aún más ya que estaremos más cansados y menos capacitados para rendir mejor. Para lo fácil no hace falta motivación. En cambio, para lo difícil sí.

“Cómo estudiar y aprender más y mejor en menos tiempo” de Richard M. Fenker

Si después de todas estas sugerencias todavía necesitamos un apoyo para estudiar, merece la pena leer este libro de Richard M. Fenker. Es un clásico en la materia y nos dará las claves para lograr aprovechar el tiempo de estudio.

Richard M. Fenker, especialista en estrategias de aprendizaje, resume en esta frase el objetivo del libro “cuando para aprender tenía que hacer algo tan desagradable como estudiar, hacía todo lo posible por evitarlo o porque fuera lo menos doloroso posible”.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia