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Calidad asistencial, concepto y dimensiones

  • 11 enero 2018

Bien siendo receptores o proveedores de recursos y servicios sanitarios, la calidad asistencial es un concepto que interesa a todos. Como proveedores debemos asegurarla, como receptores la esperamos y exigimos.

Calidad asistencial es un concepto transversal a todos los servicios de salud, sin embargo, en demasiadas ocasiones no sabemos explicar qué refleja en la práctica, ¿qué se entiende por calidad asistencial? De su definición y dimensiones fundamentales vamos a hablar en este artículo.

 

Calidad asistencial: definición

Existen decenas de conceptos de calidad asistencial. Nosotros elegimos mostrar el que ofrece la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea que la calidad asistencial es:

“La medida en la cual los servicios de salud que se ofrecen a individuos y poblaciones de pacientes mejoran los resultados de salud deseados. Para lograr esto, la atención médica debe ser segura, efectiva, oportuna, eficiente, equitativa y centrada en las personas “.

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El mismo concepto ya nos abre las puertas a hablar de las diferentes dimensiones de la calidad asistencial, que es lo que hace posible convertir esta definición un instrumento operativo.

 

Dimensiones de la calidad asistencial

La OMS reconoce 6 dimensiones básicas en la que se expresa la calidad asistencial:

Seguridad: referido a proveer servicios de salud que minimicen el riesgo actual o potencial de generar daño a los usuarios.

Efectividad: implica brindar servicios sanitarios basados en la evidencia y que generen los efectos deseados en individuos y comunidades.

Eficacia: la eficacia implica que la efectividad se logre maximizando el rendimiento de los recursos y evitando el mal uso de los mismos.

Accesibilidad: se refiere a la facilidad con la que se puede obtener un servicio de salud teniendo en cuenta factores geográficos, de horario, económicos, culturales, entre otros.

Centrado en la persona: la calidad asistencial implica brindar servicios que tomen en cuenta deseos, preferencias y cultura de los usuarios.

Equidad: los servicios de salud deben brindarse a todos por igual, sin hacer distinciones por raza, género, etnia, localización geográfica o estatus socioeconómico.

Corresponde a los proveedores de servicios de salud tomar las medidas concretas necesarias que permitan hacer sus servicios seguros, efectivos, eficaces, accesibles, equitativos y centrados en la persona.

 

¿Cómo desarrollar una estrategia de calidad asistencial?

Para desarrollar una estrategia de calidad asistencial se propone un proceso básico y cíclico, lo suficientemente flexible como para permitir su adaptación a diferentes contextos. El proceso incluye 7 elementos:

  • Definición de los responsables de desarrollar el proceso y de todos los involucrados de forma directa en el mismo, por ejemplo, líderes políticos y representantes de los grupos de pacientes.
  • Análisis de la situación actual, incluyendo las políticas de salud y los resultados del sistema.
  • Definición o confirmación de los objetivos de salud a alcanzar, por ejemplo, reducción de la mortalidad por cáncer de mamas.
  • Desarrollo de los objetivos de calidad con los que alcanzaremos los objetivos de salud. Teniendo en cuenta el ejemplo anterior, un objetivo de calidad podría ser mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento temprano.
  • Elección de las intervenciones que llevarán a alcanzar los objetivos de salud y calidad.
  • Implementación de las intervenciones concretas definidas en el punto anterior.

Monitorización constante del proceso para optimizar los resultados.

 

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