Hasta el mes de enero del pasado 2016 para ser auxiliar de geriatría no era necesario poseer ninguna titulación, pero desde dicha fecha para realizar el citado trabajo es necesario acreditar una determinada titulación o una experiencia mínima.

 

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Perfil profesional de un auxiliar de geriatría

La apuesta por la profesionalización de la profesión de auxiliar de geriatría se debe a que deben realizar una serie de labores como las siguientes:

  • Asistir en las tareas cotidianas que las personas mayores no pueden realizar por sí mismas como asearse, moverse, tomarse la medicación o comer. En concreto realizarán tareas como las siguientes:
    • Levantar a los pacientes de la cama.
    • Ducha, afeitado e higiene bucal.
    • Acompañar a los pacientes a las zonas comunes.
    • Hacer la cama y recoger la ropa sucia y la basura.
    • Montar los comedores y dar de comer a los pacientes.
    • Realizar cambios posturales y cambios de pañal.
    • Registrar incidencias que hayan ocurrido durante la jornada.
  • Realizar de funciones propias del auxiliar sanitario. En algunos casos pueden realizar tareas sanitarias rutinarias como el cambio de apósitos o la aplicación de cremas, bajo la supervisión de una enfermera.

Junto al auxiliar de geriatría en las residencias trabajan otros profesionales como psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras y terapeutas ocupacionales, de forma que se cubren las necesidades físicas, psicológicas y sociales de los pacientes.

 

¿Qué habilidades básicas debe tener un auxiliar de geriatría?

Un auxiliar de geriatría es preciso que tenga una serie de habilidades para el desarrollo de su trabajo diario, como las que describimos a continuación:

  • Capacidad de trabajar equipo con otros profesionales como enfermeras, médicos o trabajadores sociales.
  • Empatía hacia los demás.
  • Habilidad para comunicarse adecuadamente y para escuchar.
  • Respetar la independencia y privacidad de cada persona.
  • Tratar a cada persona de forma adecuada en función de sus necesidades.
  • Capacidad de aprendizaje y mejora continuos.

 

Salidas profesionales y aplicación de las TIC

Las personas que se preparen para ser auxiliares de geriatría tienen las siguientes salidas profesionales:

  • Trabajo para el cuidado de ancianos tanto en residencias públicas como privadas.
  • Trabajo en centros de asistencia como auxiliar de la asistencia social.
  • Atención social de ancianos en su propio domicilio.

 

Por otra parte, las nuevas tecnologías han facilitado la asistencia a los ancianos de forma remota puesto que se han desarrollado diversos dispositivos para que puedan seguir viviendo en su casa y se puedan comunicar en caso de que necesiten ayuda o asistencia en supuestos de crisis de ansiedad, sentimiento de soledad, caídas y emergencias sanitarias, entre otros. Simplemente es necesaria la conexión a internet y línea telefónica.  La asistencia remota permite también hacer un seguimiento de cada persona sin necesidad de que se desplace fuera de su domicilio.

En el caso de enfermos de Alzheimer y demencia senil se pueden utilizar numerosas aplicaciones que desarrollen su capacidad cognitiva. Por otra parte, en relación a estos enfermos es posible la geolocalización a través de terminales móviles conectados vía satélite, para el caso de que se desorienten y se pierdan.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia