El gobierno español acaba de aprobar la Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024, este dato es muy interesante porque, por primera vez, se denomina “sobre Adicciones” y no sobre drogas como se denominaba hasta la fecha.

¿Por qué ese cambio?

Según los datos de la encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (2014-15), el 23,8% en las chicas y el 18,3% de los chicos  14 a 18 años usa de manera abusiva las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Otro dato excepcional es que el 10,2% de los chicos y el 2,5% de las chicas (media 6,4%) han jugado dinero en internet y que durante 2016 se ha producido un incremento en las cuantías jugadas en prácticamente todas las modalidades de juego online. El volumen de negocio no para de crecer, las cifras de juego online en 2016 ascendieron a 429.274.246 euros, un 34,3% superior a 2015. Es de destacar la importancia en el conjunto, de las Apuestas Deportivas (el 53,7% en 2016), que  junto a las modalidades de Póquer, las máquinas de azar online y la Ruleta aglutinan el 90,09% del dinero jugado.

¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Famosos deportistas se han prestado a realizar anuncios de casinos online, retransmitiéndose al día en varios canales de radio y TV. La imagen es siempre la misma, mientras reparten las cartas, los jugadores sonríen, destilan glamour, y todo con el encanto del juego online. Los intereses económicos son tan fuertes, y quizás tampoco nadie les han indicado (o si), que su imagen puede contribuir a que muchos jóvenes acaben desarrollando una ludopatía. Los adolescentes tienen mucha afición al deporte y es un terreno muy fácil para acercarse a ellos. Debemos recordar que en España hay 500.000 personas diagnosticadas en este mismo momento.

Que el negocio está siendo rentable se observa en la publicidad, así la inversión en publicidad ha pasado de 63 millones de euros  en 2013 a 107 millones en 2016.

El gancho utilizado para captar a los jóvenes ha sido y están siendo las webs de juego sin dinero. La mayoría de las webs de juegos de azar animan a jugar sin dinero a modo de práctica o de prueba. Al jugar sin dinero propio no pesa en los jugadores la responsabilidad de perderlo, pero una vez han probado el juego se sienten animados a arriesgar y entonces es cuando comienzan a apostar dinero. Esto también ocurre en mayor medida con los menores de edad, que comienzan a jugar en estas webs desde su propia casa o en grupos de amigos, apuestan a todo tipo de variables: quién marcará primero, cuántos goles marcará cada equipo, etc. Lamentablemente las pérdidas llegarán y es entonces cuando intentarán recuperar lo perdido, y aunque ganen alguna vez, las pérdidas siempre superarán a las ganancias, lo que les llevará a pedir y en ocasiones robar dinero a familiares o amigos. Lo que antes era un juego por placer, entretenimiento y diversión se ha convertido en una necesidad, una adicción.

¿Por qué resultan tan atractivas las apuestas online a nuestros jóvenes?

El fácil acceso a estos juegos a través de aplicaciones para el móvil y/o ordenador a los cuales pueden jugar las 24h del día  realizando apuestas de poco dinero lo que les lleva a creer que el riesgo es mínimo. El anonimato que les da internet y la inmediatez son dos de los motivos que les llevan a “probar suerte”.

Es evidente que nuestros legisladores deben prohibir o al menos restringir la publicidad comercial de las apuestas deportivas y juegos de azar así como las promociones o regalos de crédito y bonos para realizar apuestas como reclamo publicitario. Pero, como siempre, tanto educadores como progenitores tenemos la responsabilidad de proteger a nuestros jóvenes y educarles en un mundo donde el juego está y estará presente y transmitirles que con el juego nunca va a ganar, está enfocado para que gane siempre el intermediario.

 

Autor

Dr. Manuel Isorna Folgar

Profesor Máster Universitario en Prevención de Drogodependencias y otras Conductas Adictivas – Universidad Internacional de Valencia