La presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, ha confirmado que Diana Quer se incluirá dentro de las estadísticas oficiales como víctima de violencia machista, siguiendo así lo que en el mes julio del 2017 se acordó en el Informe denominado Sombra CEDAW donde unas 250 organizaciones feministas, manifestaban la necesidad de contar con una estructura para también los asesinatos de mujeres con móvil sexual por hombres desconocidos, cercanos o víctimas de redes organizadas, con objeto de integrarlos en las cifras oficiales de asesinatos machistas.

De este modo, se abre la definición de “violencia de género” no sólo a la que es ejercida dentro de la pareja, sino también a cualquier tipo de violencia que se ejerza sobre una mujer por el hecho de ser mujer.

En 1994, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de las Naciones Unidas en su artículo primero definió la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, incluidas las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada“ y prosiguió: “Es violencia contra la mujer: la violencia física, sexual o psicológica que se produce en el seno de la familia y en la comunidad en general, incluidas las palizas, el abuso sexual de niñas, la violencia relacionada con la dote, la violación marital, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales dañinas para la mujer, la violencia no conyugal y la violencia relacionada con la explotación, el acoso sexual y la intimidación en el trabajo, en las instituciones educativas y en cualquier otro lugar, el tráfico de mujeres, la prostitución forzada y la violencia perpetrada o tolerada por el estado”. Por tanto, la apertura que ha dado la Sociedad y el Observatorio contra la Violencia de Género a esta definición entra dentro de lo que ya contemplaba Naciones Unidas en el año 94.

Por otra parte, el año 2017 se cierra con un balance nefasto en materia de violencia de género: 48 víctimas mortales, 31 de ellas de nacionalidad española, de las cuales cinco tenían medidas de protección en vigor en el momento de su asesinato y siete las habían solicitado, pero todavía no estaban en vigor.

Las otras víctimas de esta tragedia: los niños, 27 huérfanos, hijas e hijos menores de 18 años de las mujeres asesinadas a manos de sus parejas que son también considerados víctimas puesto que, en el año 2010, el Senado español, de forma unánime proclamó que los hijos de las víctimas de violencia machista, y que conviven en el mismo hogar, son también "víctimas directas" de la misma. Una violencia que, produce daños, sufrimientos y alteraciones psicofísicas que condicionan el futuro de sus vidas, causando un perjuicio de dimensiones impredecibles. Multitud de estudios demuestran científicamente que estos niños y niñas pueden padecer trastornos físicos y psíquicos, irregularidades de conducta y déficit cognitivo derivados de su exposición a la violencia.

Por esta razón es imprescindible la formación en materia de prevención e intervención en este tipo de violencia, algo que se aborda con la máxima seriedad y rigor en el Máster Universitario en Intervención Interdisciplinar en Violencia de Género de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) para formar a alumnos de casi todas las procedencias profesionales: salud, educación, empresa, derecho… en esta ardua labor de acabar la violencia machista.

https://youtu.be/10ldCMOBWW0

Elvira Vague Cardona

Directora del Máster Universitario en Intervención Interdisciplinar en Violencia de Género (VIU)