El trabajo de un analista de datos es estudiar la información disponible para ayudar a los responsables de la empresa a tomar mejores decisiones de negocio. Esto podría significar apoyarles en el cálculo del precio de nuevos materiales, recomendarles formas de reducir los costes de transporte o determinar cuántas personas deberían trabajar horas extra al cabo del mes para que las operaciones sigan siendo rentables.

Existen muchos tipos diferentes de analistas de datos, como los analistas de operaciones, analistas de marketing o analistas financieros. Aunque cada uno se ocupa de investigar en una disciplina diferente y sus objetivos pueden no coincidir, lo que tienen en común son los retos a los que se enfrentan a diario.

 

Desafíos que ha de afrontar un analista de datos

Podrían identificarse tres grandes áreas dentro del campo de actuación de cualquier analista de datos. Las consideraciones relativas a cada una de ellas implican retos para el profesional, como los siguientes:

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  1. Comprender el potencial de los problemas de big data. Al hablar de grandes datos, la verdadera cuestión radica en su aplicación en entornos del mundo real. Claramente, el analista de datos efectivo no solo será consciente del potencial en bruto de big data, sino que también podrá ver los beneficios de su aplicación y de la implementación de los resultados en el contexto del lugar de trabajo. Por lo tanto, un analista de datos, además de estar bien informado para comprender el panorama general, necesita poder concentrarse en las formas específicas de aprovechar el valor que encierra cada dato a su alcance.
  2. Apoyarse en la integración en tiempo real. La gran cantidad de datos almacenados disponibles es un problema y la entrada de nueva información es otro completamente diferente. Si se considera el flujo de datos de, por ejemplo, un negocio minorista con diversos puntos de venta, es fácil empezar a entender la importancia de la inmediatez en el análisis de datos. Un analista de datos será consciente de la necesidad de integrar la información del negocio, para lograr una visión única de la organización y sus operaciones. La complejidad radica en que, en muchos casos, los datos llegarán en tiempo real, imponiendo un desafío extra a la gestión de la información en la compañía y a su infraestructura.
  3. Acortar la brecha entre el área técnica y la de negocio. Si, hasta hace algún tiempo el departamento de IT estaba separado del resto de áreas de negocio, con la incorporación en plantilla del analista de datos y otras figuras expertas, como el data scientist, esta distancia se va acortando. Por una parte, el analista de datos necesitará entender los requisitos de negocio para poder lanzar las preguntas adecuadas en su investigación mientras que, por otra, los usuarios de negocio han de poder comprender las conclusiones extraídas de su análisis, para que este conocimiento obtenido sea realmente accionable. La capacidad de simplificar y explicar prácticamente su trabajo es una de las habilidades más necesarias en un data analist, prueba de que el mundo de los datos está cambiando rápidamente y es difícil triunfar si solamente se es un experto.

 

Una carrera en esta industria no solo demanda al analista de datos ser un buen especialista y mantenerse actualizado, sino que también requiere que sepa cómo adaptarse a las demandas de su industria y anticiparse a las necesidades de los usuarios de negocio.

 

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia