Si hay un campo que suscita gran interés en la psicología es el de la memoria. Cómo se guardan los recuerdos, por qué recordamos algunas cosas y otras las olvidamos y cuáles son los mecanismos de la amnesia. Entre los tipos de amnesia encontramos la amnesia anterógrada. Te hablamos de ella, qué síntomas tiene y cuáles son las causas que la provocan.

En nuestro proceso de aprendizaje la memoria, como forma de retener la información, juega un papel esencial. Es habitual que no recordemos algunos acontecimientos de nuestra vida de hace mucho tiempo o de ayer, pero cuando existen lesiones cerebrales la pérdida de memoria puede ser más grave y se convierte en amnesia.

 

Amnesia retrógrada y anterógrada

Podemos distinguir, básicamente, dos tipos de amnesia: la retrógrada y la anterógrada. La primera consiste en la pérdida de la capacidad de recordar acontecimientos previos al traumatismo que provocó la amnesia, es decir, no se recuerdan las cosas que ya se sabían.

Descarga nuestra guía gratuita: Las áreas de la psicología y la aplicación de las nuevas tecnologías

La amnesia anterógrada supone la incapacidad de formar recuerdos nuevos. Es decir, puede llegar a ser imposible aprender algo nuevo.

 

Síntomas y causas de la amnesia anterógrada

Los síntomas de la amnesia dependen de la causa de la que derive. En general se pueden destacar los siguientes síntomas:

  • Pérdida de memoria.
  • Imposibilidad para reconocer las caras de las personas o los lugares conocidos.
  • Confusión, porque se pierde la seguridad que aportan los recuerdos y eso desorienta a la persona que padece amnesia anterógrada.
  • Imposibilidad de recordar el episodio de amnesia cuando la persona se recupera.

Entra las causas pueden ser de muy diverso tipo:

  • Lesión en el cráneo.
  • Daño derivado de una cirugía en el cerebro.
  • Fiebre muy alta.
  • Shock emocional.
  • Daño en el cerebro como consecuencia del consumo de alcohol o drogas.
  • Anestesia general.

En algunas ocasiones, las personas que padecen este tipo de amnesia logran recuperarse simplemente retomando su rutina diaria, pero en otros casos necesitan tratamientos.

 

Clive Wearing: un caso muy conocido de amnesia anterógrada

Clive era un músico con mucho talento que fue director del coro de Londres, pero un día sintió unos dolores de cabeza muy fuertes y de repente fue incapaz de encontrar el camino de vuelta a su casa. Ese día, su mujer fue a buscarle y le comenzaron a realizar pruebas.

Las pruebas desvelaron que había tenido una encefalitis. El diagnóstico llegó tarde para Clive y su hipocampo ya había quedado afectado. El hipocampo es la zona del cerebro que se ocupa de convertir la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo.

Clive sufrió amnesia anterógrada y retrógrada por lo que tenía un recuerdo de 7 segundos. Si estaba haciendo algo olvidaba el qué y si estaba hablando con alguien olvidaba lo que le habían dicho o lo que él estaba diciendo. Pero, curiosamente, Clive conservaba la memoria procedimental por lo que podía tocar el piano y realizar actividades como caminar.

La memoria es esencial para todos los aspectos de nuestra vida, es la que nos permite recordar lo que nos ocurre, las personas a las que queremos o los acontecimientos importantes de nuestra vida.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia