La normativa que afecta al uso de vehículos aéreos está a punto de cambiar. Algo que a los aficionados al mundo de los drones y quienes se plantean su pilotaje como una salida laboral. Las aeronaves hasta 25 kg no tripuladas, entre las que se encuentra la mayoría de drones domésticos y de recreo, podrán pasar por zonas urbanas. Aunque hay una serie de condiciones muy concretas y se restringen en algunas áreas.

 

Permiso para volar en ciudades y zonas habitadas

Como comentamos en un post anterior, los drones y otras aeronaves no cuentan con libertad para sobrevolar espacio en el que vivan personas. Su limitación podría eliminarse, al menos en parte, con la nueva normativa. En ella se indica la posibilidad de que aviones no tripulados de menos de 10 kg operen en áreas habitadas y urbanizadas. Siempre manteniendo una distancia de seguridad de 50 metros con respecto a personas, 150 a edificios y una altura máxima de 120 metros.

Si la distancia con respecto al piloto supera los 500 metros será necesario contar con medios de control. Como personal que se mantenga en contacto con el piloto y notifique en todo momento cómo se desarrolla la operación.

En caso de querer volar un dron fuera del alcance de la vista, solo aquellos vehículos de menos de 2 kilos o las aeronaves hasta 25 kg que dispongan de medios de detección y control del espacio aéreo cercano a esta podrán hacerlo.

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Vuelos nocturnos con naves no tripuladas

Hasta ahora, los vuelos de noche con este tipo de aeronaves se encuentra totalmente prohibido. Si entra en vigor la nueva regulación, será posible realizarlos. Siempre con una solicitud previa y autorización expresa de la AESA. También será necesario aportar un estudio sobre la seguridad de la operación.

 

Zonas restringidas a aeronaves hasta 25 kg no tripuladas

Se imponen una serie de áreas sobre las que no será posible volar. Las zonas en las que el ejército realiza maniobras, cuarteles y bases aéreas, así como aeropuertos y aeródromos, no estarán abiertas a que los drones puedan circular.

Algunas zonas controladas podrán habilitarse. Siempre que se realice un estudio de seguridad y se cuente con personal formado y acreditado en la materia.

 

Responsabilidades por parte de empresas y profesionales

Finalmente, los procedimientos para todas aquellas empresas o profesionales de aeronaves no tripuladas se actualizan. Quienes fabriquen cualquiera de estos vehículos tendrá que responsabilizarse respeto a su diseño y funcionalidades. También en caso de que surja algún incidente relacionado con su creación, proyección y desarrollo.

Habrá que elaborar un manual con las características técnicas y el mantenimiento para los operadores. Y proporcionarles los conocimientos necesarios para que puedan demostrar que cuentan con la formación adecuada para desarrollar todas estas tareas. Así mismo, los operadores deberán guardar un registro de mantenimiento de las aeronaves. En este tendrán que estar incluidos todos aquellos problemas que hayan surgido y las reparaciones a las que se haya sometido a los drones que tienen en su parque aéreo.

Se empiezan a aclarar por fin las normas de uso de los drones.

 

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia