Desde la década de 1990, la Unión Europea (UE) ha sido el primer inversor en la región de América Latina y el Caribe (ALC), su segundo socio comercial y su principal proveedor de fondos de cooperación. La inversión directa de la UE en ALC supera a la inversión de la UE en otras economías emergentes como China y la India. Los países de ALC son perceptores de ayuda de la UE y su dependencia comercial de la misma es superior a la de este grupo de países con Estados Unidos, por lo que la UE sigue representando un bloque de gran interés para la región. En este estudio, se realizará un relato de la lógica política y económica que subyace tras los acuerdos comerciales que la UE ha negociado y firmado con un grupo importante de países de ALC.